domingo, 17 de noviembre de 2019

Lo que nos UNE y lo que nos SEPARA




 

UNE  SEPARA



El quirófano

Operar con serrucho, tocar el piano con guantes de boxeo, ahogar el seis doble y cantar las cuarenta siempre en bastos es lo que hacen nuestros políticos

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La columna de Manuel Vicent en El País de hoy, 17-11-2019, me recordó lo que escribí hace algún tiempo,  a propósito de lo que manifestó un miembro de un grupo privado que tengo en Facebook y del cual soy administrador.

Copio y Pego:

Amigo nombre?,  escribo esto en calidad de administrador de este grupo.

Me ofreces una oportunidad para poder abordar un tema, a mi juicio sencillo de entender desde un punto de vista racional y conceptual,  pero, en la práctica, polémico y que lleva a discusiones pasionales alejadas de cualquier abordaje racional basado en argumentos y que termina, casi siempre,
en un diálogo de besugos sustentado, no en argumentos, sino en exabruptos.


Digo casi siempre, porque el   “siempre” y el “nunca” no son dimensiones aplicables a los humanos: no somos digitales sino analógicos. Entre el blando y el negro, un experto en detectar colores en la empresa en la que trabajé 41 años, diferenciaba ciento y pico matices de colores en la pintura de los coches y nos enseñó que las escalas dicotómicas no son aplicables a los humanos.

Decirte, en primer lugar, que respeto tu opinión, aun no estando de acuerdo con lo que manifiestas.
En segundo lugar, decir que no soy (y tú me conoces) de los de “sin opinión” o de los que condenó el apocalipsis cuando manifestó aquello de “por porque no eres ni frio ni caliente te expulsaré de mi boca”
Dicho en lenguaje entendible actualmente: me gusta, y forma parte de mi personalidad el “mojarme”, en no andar con “medias tintas”. En terminología gallega se diría saber, de forma clara, si “subes o bajas la escaleras”. 
En tercer lugar, creo que es más importante que cualquier planteamiento o ideología política (interesada, manipuladora, sesgada y parcial), la relación sincera, desinteresada y holística, que establecemos con nuestros semejantes.
 Dicho de otra forma, si tenemos que elegir entre amistad o ideología, priorizar la primera en detrimento de la segunda. Lo que las personas con las que me relaciono me han oído decir muchas veces: si alguien deja un amigo (años de conocerse, trato prolongado, compartir muchas vicisitudes de la vida, etc.) por una pura ideología (mitad declaraciones huecas, mitad buenos deseos y planteamientos teóricos nunca contrastados con la realidad empírica), primero,  pierde un amigo y luego,  acabará por perder el norte de la vida. Los amigos nos ayudan a utilizar la brújula (en contrar sentido) sin la cual el reloj (utilización que hago de mi tiempo) es un instrumento absurdo.

Hoy es el día de los abuelos. Mi nieta ha leído el artículo que compartí en Facebook en este grupo, y le explicó a su madre los valores que les transmitieron sus cuatro abuelas/os (3 vivos, uno fallecido)
Lo que más recuerdo, por lo que me contaron, de mi abuelo materno,  Julio, que nunca conocí (los 4 murieron antes de yo nacer), es que en plena post guerra civil, escondió en su casa a un amigo médico republicano (por lo que me contaron, deduje,  que mi abuelo era de derecha pura (infiero, por los hechos, que no de extrema derecha si viviese actualmente), y le salvó del paredón o del tiro en la nuca en cualquier barranco (entonces no había aceras).
Así termina lo que escribí: 

 


Síntesis final: pienses como pienses, aunque sea muy alejado de lo que yo pienso, aquí tendrás un amigo.






En el contexto en el que nos mete Manuel Vicent en su columna, para adaptar aún más lo que escribo yo arriba, tal vez sería mejor, y más entendible,  si sustituyéramos la palabra “ideologías” por “políticos”. Los términos políticos en general, y el vocablo ‘ideología’, en particular, se prestan a una gran pluralidad de interpretaciones.

“Así discurre en verdad la vida, cada uno con sus problemas, a ras de la existencia, pero si el cirujano, el director de orquesta y los jugadores de cartas se hubiesen comportado como los políticos, el enfermo de hígado habría muerto, la orquesta sinfónica habría sonado como una banda borracha y la partida de tute o de dominó habría acabado a hostias.Vicent
Nos cuenta Luis Alfonso Iglesias Huelga,  en un libro que escribió sobre Berkeley titulado ‘El empirista ingenioso’,  que Berkeley,   en una publicación que escribió en el año 1737 (39 años antes de que Adám Smith publicara ‘La riqueza de las naciones’)  titulada ‘El pesquisidor’,  se preguntaba cómo podrían estimularse la mejora económica y el comercio próspero.

Las preguntas personales con las que suelo terminar mis reflexiones en este blog, las voy  sustituir , en esta ocasión, por las preguntas que se hacía Berkeley:

¿Hay alguna otra virtud en el oro o en la plata que la de poner a la gente a trabajar o crear industrias?


¿Hubo alguna vez, hay o habrá una nación laboriosa pobre o una ociosa rica?



Concluía  George Berkeley que

“la riqueza de una nación radica en el trabajo y en el cuidado de sus ciudadanos”



domingo, 10 de noviembre de 2019

CONciencia










CONCIENCIA






“La autoconciencia es  sencillamente la utilización de las neuronas espejo para “mirarme a mí mismo como si otra persona me estuviera mirando”
V.S. Ramachandran en “La neurología de la autoconciencia”



La credibilidad  del oráculo de Delfos, quedó totalmente garantizada,  cuando contestó a la pregunta que le hizo un amigo de Sócrates sobre si  había, en todo Grecia, alguien más sabio que Sócrates. La respuesta fue:

“Sócrates es el hombre más sabio de toda Grecia”.


Si hoy le preguntáramos al oráculo  sobre las cuestiones que nos expone Manuel Vicent, nos podría dar una respuesta que confirmara, una vez más, su gran sabiduría. Otra cosa, distinta, es si las entenderíamos. 

Leer la Columna de Manuel Vicent en el Pais:

Pronóstico

Puesto que fuimos tan idiotas y no hicimos nada para evitarlo, el desastre propio o la victoria del rival, que se veía venir, por fin ha llegado. Manuel Vicent

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No podemos recurrir  hoy al oráculo, y las respuestas que se nos puedan ocurrir  a los humanos,   podrán,  algunas,  estar plagadas de datos, otras de información, incluso otras de conocimientos, pero carentes todas ellas, o la mayoría,  totalmente de sabiduría. Estoy convencido que jamás tuvimos tantos conocimientos los humanos, pero, a su vez  tan poca sabiduría.

 Por otra parte, a mi juicio, muy pocas de estas respuestas, si fueran sinceras, sería la que nos propone Vivent: 

“se venía venir”.





Esta respuesta implicaría que somos conscientes de nuestra situación, cuando lo que más abunda, la tónica general,    es la inconsciencia. Vivimos automatizados y  reaccionamos a las situaciones  inconscientemente  dando respuestas previamente programadas en el mismo. 

El ciclo básico y más efectivo de  funcionamiento,   específicamente humano,    es el siguiente:


           Estímulo – Reflexión - Actuación.



Se convierte este ciclo, en nuestro día a día,  en otro totalmente diferente y muy deficiente:


             Estímulo-Actuación. 


Cómo norma general nos saltados la reflexión. En algunos casos aparece, después. No para guiar nuestra actuación,  que ya tuvo lugar, sino para lamentarnos y victimizarnos por nuestra actuación anterior torpe e ineficaz y, por lo tanto, por las consecuencias negativas que se siguen de la misma. 

La causa irreflexión produce como efecto una mala actuación. 


Podemos entender la conciencia desde varias ópticas.  La podemos entender como la capacidad que implica adquirir un conocimiento de lo que vemos, oímos, etc.  a través de saber mirar,  reflexionar  e  interpretar. Podemos también entenderla como el espacio que cada persona es capaz de crear entre lo que sucede (estímulo) y la respuesta que decide dar a ello.

¿Cómo llegamos a adquirir y desarrollar  la conciencia?

El  neurocientífico,  Antonio Damasio, lanza una serie de hipótesis en su libro titulado “Y el cerebro creó al hombre”. Para que cada uno de nosotros llegara a tener conciencia de sí mismo fue necesario, según Damasio, evolucionar a través de las siguientes etapas:


1.       Desarrollo del  proto sí mismo, compuesto por  imágenes  que reflejan aspectos básicos del cuerpo y produce sentimientos primordiales.
2.       Desarrollo del sí mismo central, que se construye a partir de la relación entre el organismo y un  objeto a conocer.
3.       Desarrollo sí mismo autobiográfico, que permite «que múltiples objetos, previamente registrados como experiencia vivida o como futuro anticipado, interactúen con aquel proto sí mismo produciendo en abundancia pulsos del sí mismo central ». 
A. Damasio: «Y el cerebro creo al hombre ». Ediciones Destino, 2010, p.279)

Nuestra experiencia acumulada es escasa. No hay experiencia sin reflexión: solo tenemos experiencia sobre las cosas que hemos reflexionado y sacado una conclusión propia. Lo paradógico es   que esta reflexión nos dio una gran ventaja evolutiva y que no tienen los animales no racionales, la estamos perdiendo por falta de uso. 
No pensamos en el futuro anticipado, el cortoplacismo  ocupa toda nuestra atención y guía todas nuestras actuaciones. Nuestro horizonte no alcanza más allá de   nuestras propias narices. 
Nos quedamos con la anécdota y se nos escapan los contenidos. Ver con perspectiva,  con "visión de helicóptero", es una práctica minoritaria  incluso entre personas con poder que toman decisiones importantes que afectan a muchas perdonas.

No somos conscientes que el paradigma mecanicista  es insuficiente para entender el mundo actual , por eso emergió,  como paradigma dominante, el paradigma sistémico. Los problemas hay que verlos como globales, todo está interrelacionado. Ya empezamos a entenderlo gracias a Donald Trump:   un twitter de este personaje, emitido hoy, genera la consecuencia de bajar el Plan de Pensiones Privado de  Pepito López que vive en Cangas y que trabaja de soldador en los astilleros de Vigo. Pepito ya empieza a entender la relación que hay entre lo que diga Trump y la cantidad de euros que aparecen, a la mañana siguiente,  su su plan de pensiones que tiene en el BBVA de Cangas.

Nos dice Damasio:

“Evolucionamos a través de la conciencia, un estado propio de cada persona y compuesto de información, conocimientos y experiencia”.

Vivimos en la pura inconsciencia, como autómatas programados que al haber dejado de lado la reflexión, perdimos la brújula que nos permitía dar nuestras propias respuestas practicando la proactividad.

Sustituimos la brújula por el reloj  y nos pasemos el día simplemente reaccionando.





¿Alguien se ocupa de investigar la involución?

Tomar conciencia de lo mucho que ignoramos es el primer paso para avanzar y frenar la involución.  La paradoja es que,  para que se dé lo primero (ser conscientes de lo que ignoramos), es un paso obligado llegar a saber mucho. 


Bernardo de Chartres  nos decía que somos como enanos a los hombros de gigantes y que podemos ver más, y más lejos que ellos, no por la agudeza de nuestra vista ni por la altura de nuestro cuerpo, sino porque somos levantados por su gran altura. Se refería a los lectores de los clásicos.

¿Quién lee hoy a los clásicos?


¿A quién le interesa llegar, en el eje del saber,  al punto más alto marcado por la sabiduría?


¿Cuántas personas acumulan hoy el conocimiento y la sabiduría necesaria para poder decir de sí mismo 

“sólo sé que no sé nada?





martes, 5 de noviembre de 2019

La RACIONALIDAD y la RAZONABILIDAD de nuestros políticos




La RACIONALIDAD y la RAZONABILIDAD 
de nuestros políticos






John Rawls, considerado como  uno de los más importantes teóricos del pensamiento político del siglo XX,   se ocupó,  incansablemente,  de dilucidar una cuestión de fondo y muy problemática cual era , y sigue siendo, como se podía articular la relación entre dos columnas fundamentales de todo democracia: la libertad y la igualdad. 

Rawls aborda  la cuestión de la razón pública en su segunda obra más importante: ‘El liberalismo político’. Hay unanimidad en el mundo de la filosofía en afirmar que la obra más importante de Rawls es ‘Teoría de la justicia’. Lo refleja también el Google Académico a través del número de entrada que aparecen.

Utiliza, en sus obras,  dos conceptos los cuales explican, por si mismos, muchas de las cuestiones y patologías que se están dando en nuestros políticos actuales: RACIONALIDAD y RAZONABILIDAD.



Una persona racional y razonable hace planes en su vida y a partir de estos establece sus propios  fines y prioridades tomando decisiones que les permitan conseguir el cumplimiento de los planes establecidos.


Un ejemplo práctico: 

 Pepito López hizo hace 40 años el plan (no privado) para jubilarse, cuando le llegara la hora, cobrando la pensión máxima establecida. Esto orientó todo un cúmulo de decisiones posteriores que ha tomado a lo largo de su vida hasta que le llegó la hora de cobrar su pensión. Estamos ante un caso de “Razón Privada”.





Leer: 
DECÁLOGO DE AUTOGESTIÓN CARDAR  para   PROGRESAR




Una sociedad, (que Rawls entiende como un “sistema equitativo de cooperación social entre personas libres e iguales”) democrática , convencida de que la justicia de una sociedad puede intuirse y medirse por el destino que van a tener en ella los menos favorecidos, toma la decisión de establecer unas pensiones mínimas suficientes,  que permitan a las personas vivir dignamente. Toma, también, la decisión de revalorizar las pensiones en función de IPC y no robar a los pensionistas con la fórmula del 0,25.  Estamos en este caso ante una “Razón Pública”.



A Pepito López, pagando “religiosamente”  mes a mes,  durante años y años, con suerte  le llegó el día en que le toca ya no pagar sino cobrar lo pactado. Pero resulta que en estos tiempos,  ahora, que le toca a la parte que recibió el  pago “religiosamente”, mes a mes, pagar a ella, nos viene con falacias que pretende cuelen como argumentos lógicos y con manifestaciones que son, sencillamente, impresentables: que si no hay dinero, que si los ingresos a la seguridad social no llegan, que sí… 

¿Y para esto tenemos políticos que nos cuestan un dineral? Si gestionáramos nuestra casa como los políticos gestionan los bienes públicos, esto sería una anarquía, no habría sociedad que resistiese.




Hasta pretendían "vender" que con el 0,25%, se garantizaba el poder adquisitivo de las pensiones...
¡Sin comentarios! 
Ver Tablas 3 y 4. 


Dado que todos los recursos son limitados es necesario priorizar. Cómo prioriza un  gobierno es un indicativo fiable y significativo de sus inquietudes. 



Leer:
LOS MAYORES 2. LA PESADILLA DE LAS PENSIONES








Las personas son razonables, nos dice Rawls en  ‘El liberalismo político’, Critica, 2004. p.80,  cuando “se muestras dispuestas a proponer principios y criterios en calidad de términos equitativos  de cooperación y, a aceptarlos de buena gana siempre que se les asegure que los demás harán lo mismo”. Reflejamos esto de forma habitual en nuestras conversaciones, y hablamos de dar y recibir, intercambio, pacto, contrato, hoy por ti mañana por mi, primero yo te rasco tu espalda y luego tú me rascas la mía, etc.






“Los seres humanos somos animales reciprocadores. Estamos dispuestos a dar, con tal de recibir, por eso la raíz de nuestra sociedad es el contratualismo”. Adela Cortina
                                                                                               





¿Qué nota podríamos darle en RACIONALIDAD y en RAZONABILIDAD a nuestros políticos que ayer participaron en el debate?


¿Nos proporcionan nuestros políticos unas leyes y reglas de convivencia que nos permitan a cada uno de nosotros sacar adelante nuestros particulares proyectos vitales?


¿Podemos decir que persiguiendo  su propio interés,  tratan de llegar a un acuerdo equitativo (racionales) y aceptan  unas reglas que exigen el igual cumplimiento para todos ( razonables)?



domingo, 6 de octubre de 2019

LA ESTRATEGIA DEL AVESTRUZ





LA ESTRATEGIA DEL  AVESTRUZ






“El terror del cambio climático no es por lo que vemos sino por lo que presentimos en un futuro que se debate entre una muñeca de porcelana que llora y un payaso que ríe.” Manuel Vicent
La muñeca
Presentimos la venganza de un mar ahíto de basura que está dispuesto a ahogar a la humanidad en su propia mierda.Manuel Vicent


En los  tiempos actuales, son muchos los que imaginan el futuro inspirados en  un “payaso que ríe” (optimismo de pandereta) mientras otros se inclinan más por la “muñeca de porcelana que llora” (pesimismo metafísico de Schopenhaur).

 Los primeros, tal vez  sin saberlo, son seguidores de Richard Rorty, filósofo norteamericano (neo-pragmatismo) que sostenía en su ensayo ‘La prioridad de la democracia sobre la filosofía’:
 “Históricamente la voluntad de no tomarse las cosas  seriamente ha sido un importante instrumento de progreso. La ligereza no ha sido necesariamente enemiga de la moral. Una sociedad tolerante es, de algún modo, una sociedad que también ha aprendido a tomarse las cosas con menos espíritu de seriedad”.  
Los segundos, más maduros y realistas, conciben al hombre como un esclavo de la voluntad,  lo que le lleva a actuar de forma exageradamente sanguinaria, superando a cualquier otro animal en depredación y destrucción del medio natural, sometimiento y eliminación a sus semejantes, y todo ello recurriendo a la mentira, al engaño, a la astucia y a la hipocresía, ingredientes estos que no aparecen en ningún otro animal a los que nos referimos como "menos evolucionados".

Para que no terminemos en “un mar ahíto de basura que está dispuesto a ahogar a la humanidad en su propia mierda”, necesitamos una Greta Thunberg que no vea la filosofía como algo inútil o,  lo que es peor, como un obstáculo al progreso y al utópico “desarrollo ilimitado”, y que con los pies en la tierra nos ayude a conjugar y acoplar el aserto del filósofo John Rawls: 
“La justicia es la primera virtud de las instituciones sociales, como la verdad lo es de los sistemas de pensamiento”.

La estrategia del avestruz para solucionar un problema no lleva, casi nunca,  a la solución del mismo. 


Entre el payaso y la muñeca, hay un ser racional  y emocional que recurriendo a la coalición formada por el pensamiento crítico más el optimismo funcional, nos permita un desarrollo sostenible. 


 LA GRAN COALICIÓN: 
PENSAMIENTO CRÍTICO Y OPTIMISMO FUNCIONAL  (1)


Practicando el optimismo funcional y, por lo tanto, rehuyendo del optimismo bobalicón y sin sentido que tanto se está utilizando como una herramienta más de manipulación, llegaremos más lejos y en mejores condiciones. El optimismo funcional  va de posición. Es aquel que te hace colocarte ante las situaciones,  en una posición de proactividad y creyendo que con tu esfuerzo y recursos la sacarás adelante. El optimismo bobalicón va de ingenuidad, de creer que basta solo con tener fe para que la cosa se arregle por sí mismas. El optimismo bobalicón va de humor; el optimismo funcional va de voluntad. Al Bienestar Individual Subjetivo se llega con voluntad y gobierno; jamás se llega con anestesia mental y consumo irracional.




También poniendo en marcha el  pensamiento crítico, considerándolo como la mejor forma  de posicionarse  ante la sociedad para que esta prospere desde todos los puntos de vista, y rehuyendo, en consecuencia del pensamiento egocéntrico.


En el caso de estar dando u observando un pensamiento egocéntrico, se parte  de la premisa de que lo que se cree es cierto,  sin haber cuestionado jamás las bases de nuestras creencias, podemos sintetizar la forma de argumentarlo   así: “Yo lo creo,  luego es cierto”.

Además de lo anterior, que podríamos llamarle egocentrismo personal,  hay que añadirle el  grupo al que pertenecemos. Desde esta perspectiva,  partimos  de la premisa de que las creencias más relevantes del grupo son ciertas; tampoco  las hemos  cuestionado nunca. La síntesis argumental  sería así: “Nosotros lo creemos,  luego es cierto”. Si el anterior era un egocentrismo personal, esto es un socio centrismo  radical.

  


Conviene preguntarse  lo siguiente:

¿Reconoces tus tendencias egocéntricas?

¿Tratas de analizar tus posibles creencias irracionales?


¿Reconocemos  el poder y el daño potencial del pensamiento egocéntrico en nosotros  mismos y en los demás?

¿Ponemos  todas nuestras alertas en marcha para ser conscientes de cuando estamos funcionando a nivel egocéntrico y tratamos de controlarlo o minimizarlo?

Para solucionar problemas y aceptar soluciones que beneficien a todos, hay que dejar de lado el pensamiento egocéntrico el cual se mueve por estándares psicológicos y se limita a reaccionar: saltar a dar una solución centrada exclusivamente en uno mismo. En su lugar, utilizar el pensamiento crítico analítico que se mueve por estándares intelectuales y no reacciona, sino que responde a través de aportar una solución centrada en el problema real y en posiciones e intereses de todos. Para ello hay que ser conscientes de que nos movemos hoy en día en el paradigma sistémico:

yo dependo de ti y tú dependes de mí



Ante este problema, en concreto, del que nos estamos ocupando,  aquello de que “el tiempo lo arregla todo” tenemos que darle la vuelta y sostener que el tiempo lo empeora día a día de forma alarmante. No podemos esperar y  arriesgarnos a pensar que es la historia la que debe juzgar la razón, sino al contrario: es la razón la que debe juzgar a la historia y  para ello, es obvio que  se requiere que el homo sapiens, pensante y razonante, no se extinga. Los algoritmos  de la inteligencia artificial actual aún están en pañales para entender que las ideas abstractas se dotan de significado  cada vez que se traducen en acciones.





¿Qué piensas tú sobre este tema?

¿Qué piensas sobre tu propio pensar?

¿Crees que podemos mejorar nuestro pensar?

¿Qué ganaríamos con ello?

¿Nos ayudaría a mejorar nuestra vida, la empresa en la que trabajamos,  y la sociedad en la que vivimos?













domingo, 22 de septiembre de 2019

BASURA MENTAL







BASURA MENTAL. 




 “Bajo la ruina moral de nuestra civilización miles de inmigrantes se ahogan en el Mediterráneo sin que los delfines, según la leyenda, puedan devolverlos a la orilla. ¿Cómo podrían hacerlo si llevan la tripa llena de basura humana? Manuel Vicent.

Los delfines, mamíferos inteligentes,  cuya medida de la misma se deduce de que tienen, en relación   a su tamaño del cuerpo uno de los cerebros más grades del reino animal, están expuestos a graves y diversos peligros. Uno de ellos, consecuencia del impacto que los humanos causamos con nuestra actividad en el medio ambiente,  nos lo menciona Vicent en su columna del País de hoy:
Delfines
¿Cómo podrían salvar vidas humanas estos animales si llevan la tripa llena de nuestra basura?



Siendo este un peligro  de una gravedad extrema, todavía están expuestos, a mi juicio,  a otro aún más funesto  derivado del hecho de que dada la afición de los delfines a interactuar con el ser humano, acabemos por contagiarles nuestra basura mental. Esta contaminación mental interespecies sería funesta.  Si esto ocurre, tendrá lugar su particular apocalipsis. Abandonemos de inmediato todo intento de llegar a entender su sistema de comunicación entre ellos para posteriormente poder entendernos ambos, defines y humanos. Esto superaría sin duda todos los perjuicios de  naturaleza antrópica a los que están expuestos.


Ya no nos ayudamos entre los humanos: 
“Bajo la ruina moral de nuestra civilización miles de inmigrantes se ahogan en el Mediterráneo…”
 Pero,  aún podemos contar con la ayuda de otras especies:   
 “cuentan los viejos marineros, si te vieran naufragar los delfines te llevarían en brazos a la orilla”

Es necesario recuperar a Schopenhauer como cura y antídoto frente al optimismo de pandereta y la superficialidad,  recuperando cierto escepticismo frente a todo clase de discursos e intentos de secuestrar la mente, sean estos de la índole que sean, sociales, políticos, etc. que buscan, sobre todo,  eliminar la conciencia de las personas tapándola con toneladas de basura mental. Ya nos advertía J.J. Rousseau:  
"Cuando finalmente entrechocan todos los intereses particulares, cuando el amor de sí puesto a fermentar deviene amor propio y nadie encuentra su bien sino en el mal ajeno, entonces la conciencia, más débil que las pasiones, se ve asfisiadas por ellas"
Soy consciente de que lo que digo no sintoniza con muchos de los mensajes que nos predican los gurús de la autoayuda y los seguidores del optimismo de pandereta. A todos ellos  hay que recordarles, en palabras de Paul Persall, que
  “el verdadero poder no  es personal sino interpersonal”, y  “que la “común ayuda” siempre supera a la autoayuda”.


Entre el escepticismo radical de algunas personas,  y el tragarse todo de lo que le cuentan de forma ingenua de otras muchas,  hay un punto medio de escepticismo sano y funcional.  


Ver: LA GRAN COALICIÓN: 
PENSAMIENTO CRÍTICO Y OPTIMISMO FUNCIONAL  (1)

La depuración de la basura mental nos proporciona claridad mental la cual  da como resultado, entre otras muchas cosas, la conducta eficaz: una actuación controlada por ti tal y como tú previamente has decidido.

También tiene mucho que ver con la paz interna. Nos referimos al sosiego mental, a la paz interior o como queramos llamarle. De forma más técnica se le llama BIS: Bienestar Individual Subjetivo, y de forma,  digamos más popular,  nos solemos referir a ella como felicidad.
Bastan estas dos cosas mencionadas para poner de relieve la importancia de la claridad mental.

La claridad mental de Rousseau le llevó a distinguir en el Emilio,  de forma nítida,  entre el amor de sí mismo y el amor propio. Entendía que ambos eran dos pasiones muy diferentes debido a su naturaleza y a sus efectos. El amor a sí mismo lo entendía como un sentimiento natural propio de todo animal, y que nos lleva a velar por nuestra propia conservación. El amor propio se origina socialmente y hay que entenderlo como un sentimiento ficticio que lleva a cada persona a "hacer más caso de sí mismo que de cualquier otro".
El amor de sí mismo es bueno y útil y nos lleva a buscar que nuestras necesidades estén satisfechas.

¿Si tan importante es para nosotros actuar en función de  nuestros propios intereses y satisfacer nuestras propias necesidades,  porque nos dejamos llevar con frecuencia por circunstancias ajenas a los mismos y actuamos en función de cómo le interesa a nuestro interlocutor y a sus intereses, contrarios en muchos casos a los nuestros?

El amor propio,  creado fundamentalmente a través de la comparación social, y cuya génesis está en la basura mental que acumulamos, ya no sólo nos lleva a preferirnos a los otros, sino también a exigir que los otros nos prefieran a nosotros. Obviamente esto último es imposible y nos lleva a la ruptura de cualquier paz mental duradera. 

¿Si la paz interna es tan importante para nosotros, por qué dejamos que nos la roben multitud de acontecimientos que tiene lugar en nuestro día a día?

 Estos acontecimientos pueden ser algunos de cierta entidad o importancia y los más, totalmente nimios. En cualquier caso también habría que recordar que nada de lo que te robe la paz interna es más importante que la paz misma.

“Envejecer es como escalar una montaña; mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, y la vista más amplia y serena”.