viernes, 14 de junio de 2019

DECÁLOGO DE AUTOGESTIÓN 2






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Conceptos previos:


1.      Auto: prefijo que permite nombrar a aquello que es propio o que funciona por uno mismo.

2.      Autodesarrollo: compromiso de una persona para pensar y decidir por sí misma y adquirir  nuevas habilidades, competencias y hábitos.

3.      Autogestión: capacidad de  una persona para realizar acciones de manera individual y sin la necesidad de recibir atención por parte de otras personas. Gestión de la propia vida.

Autodesarrollo tiene que ver con el Desarrollo Personal y Profesional. Es un estilo de vida caracterizado por una actitud proactiva, que lleva a la persona a poner en práctica, en el día a día, todo un conjunto de pensamientos, emociones y acciones que le permiten desarrollar su potencial.




Parte de las siguientes premisas


  •  El desarrollo no existe. Existe el AUTO desarrollo. Sólo te puedes desarrollar si tú quieres, si estás por la labor.
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  •  Antes, cuando buscabas un "trabajo seguro" era tu empresa y tu jefe quienes se   preocupaban            y   planificaban tu desarrollo.
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  • Ahora, que lo que buscas es una "continuidad de ingresos", eres tú quien debes cuidar  tu empleabilidad.
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  •  Desde un  punto de v.ista global, se orienta a   buscar una  educación y formación integral, y desde un contexto laboral  se trata de  adquirir y perfeccionar las competencias que el mercado laboral demanda en cada momento       
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Tu empleabilidad,   que te va a garantizar la continuidad de ingresos, pasa por tu AUTO desarrollo.




Se caracteriza por lo siguiente:


1.      Es la propia persona (y no su empresa, ni su jefe ni ninguna otra figura) la responsable de su desarrollo. Este es algo tan importante para la persona que no lo  deja en manos de nadie.

2.      Parte de la premisa de que  el ser humano no es un “ser inmutable”, sino todo lo contrario: de que se está haciendo permanentemente cada día, desde que nace hasta que muere.

3.      Asume que cada uno puede dirigir, en buena parte, esa construcción de forma que no sea totalmente aleatoria fruto del azar y de las circunstancias. Podemos dirigir la construcción de nosotros mismos, en función de nuestras propias elecciones.

4.      Tiene  una visión positiva (no conformista ni ingenua, sino positiva) de la realidad, distinguiendo claramente entre optimismo “de pandereta” y optimismo funcional.

5.      Trabaja con una perspectiva a largo plazo, funciona con «luces largas».


Supone invertir en uno mismo y no renunciar nunca a la capacidad que cada uno tenemos de dirigir nuestra propia vida.





Nos da como resultado final un crecimiento y potencición de los recursos personales







sábado, 8 de junio de 2019

LOS DESEOS DE PEDRO SÁNCHEZ Y PABLO IGLESIAS


Los deseos de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias

 


“Sólo hay una fuerza motriz: el deseo”.
 Aristóteles


Terminamos el post anterior “Lo elemental se complica en la política", recordando a los líderes  políticos  que la libertad, en un contexto  bergsoniano,  consiste en  “estar inclinado sin estar necesitado”

El deseo de Pablo Iglesias es entrar a formar parte del gobierno. El deseo de Pedro Sánchez es  formar un gobierno al que no pertenezca   Pablo Iglesias.


Tratar de conocer cuáles son las “razones internas” que sostienen la motivación de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, para desear lo que desean,  sería un análisis muy interesante y revelador.


Los deseos de las personas son importantes.


 Bertrand Russel pasó una parte de su vida tratando de definir la noción del bien en función de la satisfacción de los deseos. No lo hizo desde una inclinación al hedonismo, sino a partir del  razonamiento de que los juicios y las acciones morales,  tenían su génesis en la voluntad y está en la motivación, lo cual implica, según Russel, que la moralidad no puede darse sin el deseo que  da fuerza a la motivación.


Empezó Bertrand Russell  creyendo que la moral era una cuestión puramente  subjetiva  basada en los deseos. Dado que  en los humanos existen  deseos contradictorios,  y dado que es necesario  convivir,  la cuestión pasa por regular esos deseos contradictorios.

Este punto de vista de Russel, choca con una ética universalista  que predicaba Kant en su imperativo categórico. Este punto de vista de Russel, hacía imposible todo razonamiento sobre la moral.
  

Los dos protagonistas, Pablo Iglesias y Pedro Sánchez,  de los que nos estamos ocupando,  no podrían sentarse a razonar y negociar.


Un ejercicio que hacemos con frecuencia en las empresas  tiene como objetivo que,  los mandos y directivos, se habitúen a  distinguir entre hechos, opiniones y sensaciones.  Los hechos son observables , constatables, objetivos e incuestionables; las opiniones son juicios subjetivos y contestables; las sensaciones y las emociones les ocurre lo mismo. No tendría sentido,  ni llegarían a nada,  si los dos protagonistas pasan de los hechos y pierden el tiempo ocupándose exclusivamente de sus opiniones y sentimientos. 
 
Posteriormente Russel  fue evolucionando y transformando su idea original  hasta llegar,  en su libro ‘Religión y ciencia’,   a darnos dos definiciones de ética:
  1. La ética consiste en dar importancia universal a ciertos deseos que  son generalizables.
  2. La ética está relacionada con la política: en ambos casos se trata de que los deseos colectivos de un grupo produzcan efectos sobre los individuos o, al contrario, que los deseos de algunos individuos se conviertan en los deseos de un grupo.

Los dos protagonistas de los que nos estamos ocupando,  ya pueden sentarse a razonar y negociar.



Si Pedro Sánchez y Pablo Iglesias  aceptan este enfoque de Russel,  pueden llegar a un acercamiento  sabiendo que los deseos internos, que tengan cada uno individualmente,  pueden resolverlos a través del razonamiento y ponderando los valores de los placeres y dolores que dichos deseos le producen.

Y, lo que es más importante, pueden razonar sobre sus deseos contradictorios y de igual forma tratar de resolverlos con el mismo procedimiento que resuelven los internos de cada uno: a través de los pros y los contras, de los placeres y de los dolores que les causan.

La  fuerza de este enfoque está en que este razonamiento moral logra el objetivo de movilizar las actitudes humanas,   lo cual va más allá de una simple, vana e inútil descripción de los comportamientos morales ("hay que ser generosos y llegar a un acuerdo")

Si se habitúan al mismo, como un valor añadido,  les aportará a ambos el tomar conciencia, darse cuenta, de la importancia de los conceptos filosóficos  éticos y morales,   y de la  gran influencia que tienen en las actitudes y en los movimientos sociales.

¡Igual terminan  logrando una reforma educativa que  incluya de nuevo la filosofía en los planes de estudio!

Igual acaban convenciéndose de que hay que huir de la filosofía barata, de pacotilla, pero  que es urgente recuperar  la filosofía de verdad, la orientada a la acción, ya que sólo esta  consigue resultados. Una filosofía que visualiza  la posibilidad de mejorar la existencia.

 "ser es hacer" Máxima existencialista


Es necesario (necesidad)  y urgente recuperar a Kant rechazando con él los “imperativos hipotéticos” (el moderno optimismo de pandereta: “tienes que ser feliz,  sí o sí, aunque sea en el infierno”) e implantar, cueste lo que cueste, su “imperativo categórico”: “Obra solo de forma que puedas desear que la máxima de tu acción se convierta en una ley universal”.


Los hechos observables, constatables, objetivos e incuestionables de  los que hablamos más arriba, si son significativos, generan consecuencias que los hacen legítimos. Los observamos a través de una acción, un suceso, un resultado y un comportamiento. Observando a los dos protagonistas estos últimos días,  tal vez lleguemos a la conclusión de que lo que prima son las opiniones y los sentimientos y que si no salen de ese callejón todos llegaremos al resultado de repetir las elecciones 





 Las preguntas:


¿Cómo está  el  equilibrio entre Pedro y Pablo respecto a la “inclinación” y la “necesidad”?


¿Tienen ambos la misma intensidad de la inclinación a lograr una sociedad más justa, igualitaria, etc. (todo lo que plasmaron en sus programas electorales)?


¿Tienen cada uno individualmente necesidades personales que les convierten en fácilmente domesticables y les obligan a dejar de lado la inclinación marcando las necesidades,  por si solas,  sus pautas de su actuación?


Tres cuestiones que ayudan a clarificar el contexto: 

  1. Sobre la “jerarquía”  de los votos:El poder del superior sobre sus subordinados y el poder de los subordinados sobre sus superiores se puede incrementar simultáneamente intensificando la relación”. N. Luhmann
  2. Sería interesante reflexionar ahora  sobre la diferencia entre necesidad y deseo. Lo dejamos para otro post. Quedemos ahora con la idea de que la necesidad apremia más que el deseo
  3. Si la necesidad es muy acuciante es muy difícil no depender de la voluntad de otro para existir. Kant, en su época,  sostenía que no podía tener la condición ciudadana quién no tenía sus necesidades básicas resueltas. Es muy importante lo que la Ilustración llamó independencia civil:   “no deber la propia existencia y conservación al arbitrio de otro”Kant



“Donde acaba el deseo comienza el temor”. Baltasar Gracián



P.S. Aunque desarrollamos este post a través de las figuras de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, el modelo puede generalizarse a todos los demás políticos y a otros contextos diferentes al de la política.



Iglesias avisa a Sánchez: "A una investidura se llega con los deberes hechos"
El secretario general de Podemos ha defendido ante el rey un gobierno de coalición de izquierdas. Iglesias asegura que "es evidente" que el PSOE está buscando el apoyo de Ciudadanos y lamenta que Sánchez no haya comenzado la ronda de contactos para negociar su investidura. 












domingo, 2 de junio de 2019




LO  ELEMENTAL SE COMPLICA EN  LA POLÍTICA



“Si en  física cuántica la certeza no existe y según los presocráticos el sí y él no se incluyen juntos en una misma respuesta, ¿por qué nos escandaliza que muchos políticos carezcan de principios y no cumplan con sus promesas?”[1]Manuel Vicent


Henri Bergson sostuvo en su obra  escrita en 1896, “Ensayo sobre los datos inmediatos de la conciencia”,  que los actos  libres de los humanos se basan en una naturaleza oscura y compleja  y que antes de ser contemplados como un simple cálculo de intereses  y llegar a una elección racional, son elaborados  en nuestra conciencia oscura y compleja.

La escuela asociacionista británica, echando mano de la teoría del libre arbitrio (de la elección racional),  nos decía que las personas elegimos en función de un simple cálculo de intereses, pero ello requería de una condición previa:

 Tener en nuestra conciencia de forma constante y clara cuales con nuestros intereses.[2]



Si esto se cumple, entonces, las personas llegaríamos a todo un conjunto de pactos y decisiones libres  con las que votaríamos a un partido político determinado  y articularíamos un tipo  u otro de sociedad.[3]  


“Tener conciencia, antes de haber elegido, de poder elegir de otro modo”
John Stuart Mill

Bergson discrepa  de Mill. Según él, la libertad no está en la  elección sino en la “inclinación”. Contradice a Mill sosteniendo que es la conciencia la que genera los motivos  para inclinarse por una u otra  opción libremente. No son los motivos los que nos llevan a una elección libre.

¿Estaría en lo anterior la respuesta a la pregunta que se formula Vicent?: 

¿qué razón hay para tener ideas firmes y ser una persona de palabra?”  
Para Bergson (Materia y memoria, 1896) “el cerebro no es un órgano de recuerdo o conocimiento, sino un órgano de olvido e ignorancia”.

 Más que dedicarse a pensar y almacenar se dedica a impedir el paso a los recuerdos y percepciones que no son útiles para  conservarse en el “aquí" y “ahora”.

La cuestión clave no está en saber por qué los políticos no recuerdan lo que prometieron en la campaña electoral, sino en saber, por qué no recordamos todo el tiempo.

“El cerebro no podría almacenar el pasado por la sencilla razón de que él mismo está siempre en el presente” Bergson


Tener una memoria lúcida del pasado no sería de utilidad a los políticos. 


Una memoria con menos volumen gana en eficacia, ampliando las opciones.  Unas respuestas rápidas y automáticas condicionadas al  programa que nos “vendieron” para conseguir nuestro voto,  se hacen más lentas pero ganan en elasticidad.


Recordar a alguno de los líderes actuales que la libertad, en un contexto  bergsoniano consiste en

“estar inclinado sin estar necesitado”
¿Puede explicarnos este enfoque, por ejemplo,  la evolución de algunos líderes políticos? De forma más concreta y práctica, ¿la evolución de  Pablo Iglesias?


A nuestro juicio, Pablo Iglesias ha perdido su liderazgo personal (la capacidad de saber guiar y gestionar la propia vida), sin el cual no se puede liderar a otros.
El liderazgo personal viene marcado por el índice de autenticidad: grado de coherencia que existe entre lo que piensas, sientes y haces. Cuando este índice es alto, haces lo que dices y dices lo que haces.
Después de un cierto tiempo de convivencia, las personas que nos rodean y trabajan con nosotros suelen terminar, tarde o temprano, descubriendo nuestro grado de coherencia y autenticidad. El respeto se lo otorgamos a aquellos que llevan la autenticidad hasta sus últimas consecuencias.

¿Puede alguien tener un alto desarrollo de liderazgo personal y mantenerlo en el tiempo, si la "necesidad" supera a la "inclinación"?



 Bibliografía y fuentes:



      [1] Manuel Vicent: El País 02-junio-2019:


Elemental
Contra las leyes de la naturaleza, hay políticos todavía con la mano en el pecho y la golilla de hidalgo que creen que pactar es claudicar





[3]TIEMPO DE ELECCIONES: EL VALOR DE LA PALABRA DE LOS POLÍTICOS, EN GENERAL. https://neuroforma.blogspot.com/2019/04/tiempo-de-elecciones-el-valor-de-la.html

EL REGRESO DE PEDRO SÁNCHEZ: EL VALOR DE LA PREDICCIÓN



 Gallego, A.D: El inaferrable fantasma de la vida”. Batiscafo, S.L., 2015








domingo, 19 de mayo de 2019

EL PODER DE LAS PREGUNTAS






EL PODER DE LAS PREGUNTAS




Inquietantes preguntas que nos plantea Manuel Vicent en su columna del País de hoy, La corista:
https://elpais.com/elpais/2019/05/18/opinion/1558203543_221573.html




 Lo que nos describe y en el contexto que  refleja,  encaja  a la perfección  lo que nos decía otro “pequeño Einstein” en lo científico y seguramente mucho más “grande” que el primero en lo que se refiere a la ética y la moral:   

 “Cambiar de respuesta es evolución. Cambiar de pregunta es revolución”
                                                                    Jorge Wagensberg



¿Al margen de sus dotes como científico, profundizó Einstein lo suficiente en la filosofía,  para armarse con un aparato conceptual con el que pensar y vivir de acuerdo a unos principios éticos y morales aceptables?

Parece que de niño no tuvo una educación moral que le ayudase a extraer lo mejor de sí mismo para que pudiera desarrollar, desde su autonomía,  a lo largo de su vida,  una vida justa y ética. 









También cabe aquí plantearse otra pregunta inquietante echando mano de la neuroética:

¿Es posible hablar con sentido de cosas tan importantes para la vida humana como responsabilidad y autonomía, bien y mal, o todo eso no es más que una ilusión?

Y ya que estamos ubicados en la pregunta, permítaseme dos  más personales:

¿Te parece que está fuera de contexto plantear estas preguntas un domingo por la mañana y en una red social como Facebook?

¿En función de cuales sean las respuestas a estas preguntas, que diseños y reajustes habría que acometer en los planes educativos?





Aunque no haya respuestas yo seguiré en mi línea...





La corista

Si se descubre que un poeta se comportó como un cerdo con su mujer, ¿habrá que rechazar sus excelsos poemas de amor?



domingo, 5 de mayo de 2019






¿VOTO RACIONAL O VOTO EMOCIONAL?






Nuestro estilo de tomar decisiones



Para votar hay que, previamente, tomar la decisión de a qué partido político dar nuestro voto. Esto es válido para todos. En lo que diferimos es en la aptitud para tomar la decisión. 

Hay personas que toman las decisiones de forma rápida y con entusiasmo. Por lo contrario, hay otras personas a las que les cuesta decidirse y detestan tomar decisiones precipitadas. Las primeras, las que las toman de forma rápida,  aceptan asumir riesgos y confían en su intuición a la hora de decidirse. Las segundas, las que detestan precipitarse,  son muy prudentes y rigurosas y antes de tomar la decisión analizan detenidamente la situación. 

Los puntos débiles de los primeros son que tienen tendencia a conceder más importancia a la rapidez que a la precisión (con todo lo que ello implica),  y que actúan impulsivamente lo cual les lleva a tomar decisiones irreflexivas. 

Los puntos débiles de los segundos son que titubean demasiado, temen comprometerse y tardan mucho de tomar la decisión pudiendo caer en lo que se llama "parálisis por análisis".Si de sus decisiones dependen que otros actúen,  se constituyen en auténticos cuellos de botella paralizando con su indecisión el flujo normal de las cosas. 


Un ejemplo claro del segundo tipo era, al parecer, el sobrino de Benjamín Franklin que no se daba decidido con quién casarse. Para ayudarle a decidirse su tío le aconsejó lo siguiente:

“Si dudas, escribe todas las razones, a favor y en contra, en columnas paralelas en un trozo de papel, y cuando hayas pensado en ellas durante dos o tres días, realiza una operación similar a la de algunas cuestiones de álgebra; observa que razones o motivos de cada columna tienen igual peso, o son equivalentes en la proporción uno a uno, uno a dos, dos a tres, o algo por el estilo y cuando hayas marcado todas las igualdades de ambos lados, verás en qué columna queda el equilibrio. (…) He practicado esta especie de algebra moral a menudo en problemas importantes y complejos, y aunque no es matemáticamente exacto, me ha resultado tremendamente útil. A propósito, si no la aprendes, me temo que no te casarás nunca”. 

La calidad de nuestro voto


Hace muy pocos días votamos y dentro de otros pocos días lo haremos de nuevo. En artículos anteriores decíamos que en el caso concreto del voto, lo más práctico es utilizar la 

CABEZA-RAZÓN en mayor medida que el CORAZÓN-EMOCIÓN. Ser más ANALÍTICOS y menos EMOCIONALES


En  otro artículo (El voto emocional) anterior, referido al  análisis que hacía el diario.es sobre cómo habíamos votados por zonas
(https://www.eldiario.es/politica/votaron-barrios-pobres-militares-barrio_0_894861358.html) decíamos que sea lo más práctico no quiere decir que sea lo más frecuente. Según los datos que abajo nos aporta eldiario.es, así, a simple vista y sin entrar en otro tipo de análisis, se observa que la realidad confirma que en muchos casos la decisión de votar se toma más utilizando el lado emocional que el racional.
¿Es racional que en la zona militar de El Pardo se votara a Vox? ¿Es racional que en la muralla de Lugo se votara al PP? 


Esto ocurre, según las neurociencias, en la mayoría de las decisiones que tomamos los humanos: tomamos decisiones emocionales y luego las racionalizamos, es decir, las justificamos dándole un barniz racional.


En otro medio de comunicación digital, dirigida a los jubilados, 65ymas.com (jueves 2 mayo 2019) se sostiene lo siguiente:
"Según las estimaciones que tenemos hasta la fecha (sondeos, encuestas...), el 23% de las personas mayores habría votado al PP (@populares) en las elecciones del 28 A y el 28% al PSOE (@PSOE). Es un porcentaje muy alto", explica el profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Carlos III(@uc3m), Javier Lorenzo".

Ante esto nos preguntamos:
  


¿Es racional o emocional la decisión que tomaron los pensionistas?

Un ejemplo para entender la decisión racional:

¿Qué opción elegirías de las dos apuestas siguientes?:
1. 20% de probabilidades de ganar 25€, o nada.
2. 40% de probabilidad de ganar 10€, o nada


Para ubicarlo en el contexto de los pensionistas:

¿Qué partido, a partir de lo que afirmaron en la campaña, crees que tiene más probabilidades de revalorizar las pensiones en función del IPC (IPC a secas, sin añadidos)?


Racionalmente te convendría maximizar tu utilidad esperada, eligiendo la respuesta 1:
Utilidad = Probabilidad x Valor
1. 25 x 0,2 = 5 €
2. 10 x 0,4 = 4 €


Dejo que cada uno ubique la solución en el contexto de pensionista...


Desde que  Benjamín Franklin en 1779 aconsejó a su sobrino,  la forma de tomar decisiones se fue depurando hasta llegar al modelo clásico de la racionalidad el cual utiliza: 

1. La lógica, entendida como estudio de las inferencias deductivas válidas, en las cuales la verdad de la conclusión sigue invariablemente a la verdad de las premisas.
2. La teoría de la probabilidad, de la cual salen algunos principios fundamentales de la estadística.
3. La teoría de la elección racional, que estudia la coherencia de las preferencias de las personas al efectuar sus elecciones.

 Pero, muchas veces,  hay que elegir en condiciones de incertidumbre y riesgo y por lo tanto, quién decide,  no está en posición de prever con seguridad  el resultado de las propias decisiones. Cuando se conocen las probabilidades asociadas a los distintos resultados posibles hablamos de riesgo (sabes de antemano que si lanzas un dado, la probabilidad de que te salga un número determinado, pongamos el 5, es igual a 1/6. Cuando no se pueden conocer de antemano dichas probabilidad, entonces hablamos de incertidumbre.


Con nuestros políticos y con sus modos de proceder,  a los votantes  que toman decisiones racionales les será difícil calcular el riesgo a través de las probabilidades,  y a los que toman decisiones emocionales acabarán en la desorientación de la  incertidumbre. 

La incertidumbre, aún sin que exista la “ley mordaza” y otras, nos roba libertad desde el punto de vista psicológico y emocional, y hace posible  que el miedo haya sido utilizado desde siempre como arma de control social. Ha sido utilizado, también,  como herramienta de  dominación política y, también, dentro de las empresas, como herramienta de gestión. De aquí que tanto la política como la empresa tienen una gran facilidad en la creación de falsos miedos.  

La solución pasa por entender que tomar decisiones es un proceso, con método, para determinar el  curso de acción que mejor satisfaga los objetivos fijados de antemano, con riesgos aceptables.


Ante el objetivo de los pensionistas de que revaloricen las pensiones en función del IPC, sin añadidos artificiales y sin recurrir a subterfugios (Escapatoria o medio engañoso y hábil para solucionar una situación difícil, escapar de un problema o peligro o eludir algo”), estos deben recurrir más al voto racional que al voto emocional, a la 


CABEZA-RAZÓN en mayor medida que el CORAZÓN-EMOCIÓN. Ser más ANALÍTICOS y menos EMOCIONALES.

Así impediremos que suceda lo que nos dice Manuel Vicent en su columna del País de hoy "La Pandemia" (5-05-2019) https://elpais.com/elpais/2019/05/03/opinion/1556882350_780375.html :
“En política los memes replicantes constituyen un arma letal, rápida y con una capacidad de difusión similar a los virus y durante las campañas electorales crean un ambiente febril y convulso que llega a su clímax en el momento del recuento de votos

La influencia de los memes


Hace tiempo que canalicé mi atención a la memética la cual, a mi juicio,  nos da claves para entender determinadas pautas culturales. También para entender el voto emocional.

El meme entendido como una idea que engancha a mucha gente, con gran capacidad de contagio, y dada la posibilidad que hoy tenemos de que se propague de forma rápida (“Media humanidad lo expande hoy con los móviles a través de tuits, whatsapps, facebooks e instagrams, sin saber que alberga una adicción obsesiva semejante al más potente de los opiáceos”, nos dice Vicent) a millones de personas,  tiene la función,  al igual que la función del gen,  de reproducirse. Ambos, tanto el meme como el gen, para reproducirse tienen que transmitirse. 

El primero, el meme,  lo hace a través de la vía cerebro-cerebro, tal y como explica Vivent en columna del País de hoy. El segundo, el gen, lo hace a través del coito vía espermatozoide-óvulo, garantizando de esta forma la evolución biológica.

Hasta aquí, todo normal. Lo anormal del asunto, a mi juicio,  viene de esta forma: el gen es a la evolución biológica lo mismo que el meme es a la evolución cultural. Si la calidad de los genes empezase a deteriorarse al ritmo que se deteriora la calidad de los memes, ya no tendríamos que preocuparnos del cambio climático ni de todo el capítulo de los grandes problemas a los que nos enfrentamos hoy: nuestra extinción rápida estaría garantizada debido al deterioro de los genes.

La cuestión es si la evolución cultural que estamos creando con semejante calidad de memes, hará posible la evolución biológica aunque los genes no sufran tal deterioro.

“Los memes acaban creando una nueva realidad ajena al conocimiento empírico y científico, compuesta de unidades elementales, que en su mayoría son chistes, bulos, ocurrencias, mentiras, calumnias e insultos”. Manuel Vicent


Las cuestiones clave a plantearse son, a mi juicio:

1. Podemos votar racionalmente con esta atmósfera contaminada de semejantes memes.


2. Si  votamos emocionalmente:

¿Valen de algo los programas de los partidos?


¿Qué pasa si luego, una vez pasadas las elecciones no los tienen en cuenta?


¿Se sentirán defraudados los votantes del partido que gobierne si no cumple las promesas que les ha hecho?