domingo, 6 de octubre de 2019

LA ESTRATEGIA DEL AVESTRUZ





LA ESTRATEGIA DEL  AVESTRUZ






“El terror del cambio climático no es por lo que vemos sino por lo que presentimos en un futuro que se debate entre una muñeca de porcelana que llora y un payaso que ríe.” Manuel Vicent
La muñeca
Presentimos la venganza de un mar ahíto de basura que está dispuesto a ahogar a la humanidad en su propia mierda.Manuel Vicent


En los  tiempos actuales, son muchos los que imaginan el futuro inspirados en  un “payaso que ríe” (optimismo de pandereta) mientras otros se inclinan más por la “muñeca de porcelana que llora” (pesimismo metafísico de Schopenhaur).

 Los primeros, tal vez  sin saberlo, son seguidores de Richard Rorty, filósofo norteamericano (neo-pragmatismo) que sostenía en su ensayo ‘La prioridad de la democracia sobre la filosofía’:
 “Históricamente la voluntad de no tomarse las cosas  seriamente ha sido un importante instrumento de progreso. La ligereza no ha sido necesariamente enemiga de la moral. Una sociedad tolerante es, de algún modo, una sociedad que también ha aprendido a tomarse las cosas con menos espíritu de seriedad”.  
Los segundos, más maduros y realistas, conciben al hombre como un esclavo de la voluntad,  lo que le lleva a actuar de forma exageradamente sanguinaria, superando a cualquier otro animal en depredación y destrucción del medio natural, sometimiento y eliminación a sus semejantes, y todo ello recurriendo a la mentira, al engaño, a la astucia y a la hipocresía, ingredientes estos que no aparecen en ningún otro animal a los que nos referimos como "menos evolucionados".

Para que no terminemos en “un mar ahíto de basura que está dispuesto a ahogar a la humanidad en su propia mierda”, necesitamos una Greta Thunberg que no vea la filosofía como algo inútil o,  lo que es peor, como un obstáculo al progreso y al utópico “desarrollo ilimitado”, y que con los pies en la tierra nos ayude a conjugar y acoplar el aserto del filósofo John Rawls: 
“La justicia es la primera virtud de las instituciones sociales, como la verdad lo es de los sistemas de pensamiento”.

La estrategia del avestruz para solucionar un problema no lleva, casi nunca,  a la solución del mismo. 


Entre el payaso y la muñeca, hay un ser racional  y emocional que recurriendo a la coalición formada por el pensamiento crítico más el optimismo funcional, nos permita un desarrollo sostenible. 


 LA GRAN COALICIÓN: 
PENSAMIENTO CRÍTICO Y OPTIMISMO FUNCIONAL  (1)


Practicando el optimismo funcional y, por lo tanto, rehuyendo del optimismo bobalicón y sin sentido que tanto se está utilizando como una herramienta más de manipulación, llegaremos más lejos y en mejores condiciones. El optimismo funcional  va de posición. Es aquel que te hace colocarte ante las situaciones,  en una posición de proactividad y creyendo que con tu esfuerzo y recursos la sacarás adelante. El optimismo bobalicón va de ingenuidad, de creer que basta solo con tener fe para que la cosa se arregle por sí mismas. El optimismo bobalicón va de humor; el optimismo funcional va de voluntad. Al Bienestar Individual Subjetivo se llega con voluntad y gobierno; jamás se llega con anestesia mental y consumo irracional.




También poniendo en marcha el  pensamiento crítico, considerándolo como la mejor forma  de posicionarse  ante la sociedad para que esta prospere desde todos los puntos de vista, y rehuyendo, en consecuencia del pensamiento egocéntrico.


En el caso de estar dando u observando un pensamiento egocéntrico, se parte  de la premisa de que lo que se cree es cierto,  sin haber cuestionado jamás las bases de nuestras creencias, podemos sintetizar la forma de argumentarlo   así: “Yo lo creo,  luego es cierto”.

Además de lo anterior, que podríamos llamarle egocentrismo personal,  hay que añadirle el  grupo al que pertenecemos. Desde esta perspectiva,  partimos  de la premisa de que las creencias más relevantes del grupo son ciertas; tampoco  las hemos  cuestionado nunca. La síntesis argumental  sería así: “Nosotros lo creemos,  luego es cierto”. Si el anterior era un egocentrismo personal, esto es un socio centrismo  radical.

  


Conviene preguntarse  lo siguiente:

¿Reconoces tus tendencias egocéntricas?

¿Tratas de analizar tus posibles creencias irracionales?


¿Reconocemos  el poder y el daño potencial del pensamiento egocéntrico en nosotros  mismos y en los demás?

¿Ponemos  todas nuestras alertas en marcha para ser conscientes de cuando estamos funcionando a nivel egocéntrico y tratamos de controlarlo o minimizarlo?

Para solucionar problemas y aceptar soluciones que beneficien a todos, hay que dejar de lado el pensamiento egocéntrico el cual se mueve por estándares psicológicos y se limita a reaccionar: saltar a dar una solución centrada exclusivamente en uno mismo. En su lugar, utilizar el pensamiento crítico analítico que se mueve por estándares intelectuales y no reacciona, sino que responde a través de aportar una solución centrada en el problema real y en posiciones e intereses de todos. Para ello hay que ser conscientes de que nos movemos hoy en día en el paradigma sistémico:

yo dependo de ti y tú dependes de mí



Ante este problema, en concreto, del que nos estamos ocupando,  aquello de que “el tiempo lo arregla todo” tenemos que darle la vuelta y sostener que el tiempo lo empeora día a día de forma alarmante. No podemos esperar y  arriesgarnos a pensar que es la historia la que debe juzgar la razón, sino al contrario: es la razón la que debe juzgar a la historia y  para ello, es obvio que  se requiere que el homo sapiens, pensante y razonante, no se extinga. Los algoritmos  de la inteligencia artificial actual aún están en pañales para entender que las ideas abstractas se dotan de significado  cada vez que se traducen en acciones.





¿Qué piensas tú sobre este tema?

¿Qué piensas sobre tu propio pensar?

¿Crees que podemos mejorar nuestro pensar?

¿Qué ganaríamos con ello?

¿Nos ayudaría a mejorar nuestra vida, la empresa en la que trabajamos,  y la sociedad en la que vivimos?













domingo, 22 de septiembre de 2019

BASURA MENTAL







BASURA MENTAL. 




 “Bajo la ruina moral de nuestra civilización miles de inmigrantes se ahogan en el Mediterráneo sin que los delfines, según la leyenda, puedan devolverlos a la orilla. ¿Cómo podrían hacerlo si llevan la tripa llena de basura humana? Manuel Vicent.

Los delfines, mamíferos inteligentes,  cuya medida de la misma se deduce de que tienen, en relación   a su tamaño del cuerpo uno de los cerebros más grades del reino animal, están expuestos a graves y diversos peligros. Uno de ellos, consecuencia del impacto que los humanos causamos con nuestra actividad en el medio ambiente,  nos lo menciona Vicent en su columna del País de hoy:
Delfines
¿Cómo podrían salvar vidas humanas estos animales si llevan la tripa llena de nuestra basura?



Siendo este un peligro  de una gravedad extrema, todavía están expuestos, a mi juicio,  a otro aún más funesto  derivado del hecho de que dada la afición de los delfines a interactuar con el ser humano, acabemos por contagiarles nuestra basura mental. Esta contaminación mental interespecies sería funesta.  Si esto ocurre, tendrá lugar su particular apocalipsis. Abandonemos de inmediato todo intento de llegar a entender su sistema de comunicación entre ellos para posteriormente poder entendernos ambos, defines y humanos. Esto superaría sin duda todos los perjuicios de  naturaleza antrópica a los que están expuestos.


Ya no nos ayudamos entre los humanos: 
“Bajo la ruina moral de nuestra civilización miles de inmigrantes se ahogan en el Mediterráneo…”
 Pero,  aún podemos contar con la ayuda de otras especies:   
 “cuentan los viejos marineros, si te vieran naufragar los delfines te llevarían en brazos a la orilla”

Es necesario recuperar a Schopenhauer como cura y antídoto frente al optimismo de pandereta y la superficialidad,  recuperando cierto escepticismo frente a todo clase de discursos e intentos de secuestrar la mente, sean estos de la índole que sean, sociales, políticos, etc. que buscan, sobre todo,  eliminar la conciencia de las personas tapándola con toneladas de basura mental. Ya nos advertía J.J. Rousseau:  
"Cuando finalmente entrechocan todos los intereses particulares, cuando el amor de sí puesto a fermentar deviene amor propio y nadie encuentra su bien sino en el mal ajeno, entonces la conciencia, más débil que las pasiones, se ve asfisiadas por ellas"
Soy consciente de que lo que digo no sintoniza con muchos de los mensajes que nos predican los gurús de la autoayuda y los seguidores del optimismo de pandereta. A todos ellos  hay que recordarles, en palabras de Paul Persall, que
  “el verdadero poder no  es personal sino interpersonal”, y  “que la “común ayuda” siempre supera a la autoayuda”.


Entre el escepticismo radical de algunas personas,  y el tragarse todo de lo que le cuentan de forma ingenua de otras muchas,  hay un punto medio de escepticismo sano y funcional.  


Ver: LA GRAN COALICIÓN: 
PENSAMIENTO CRÍTICO Y OPTIMISMO FUNCIONAL  (1)

La depuración de la basura mental nos proporciona claridad mental la cual  da como resultado, entre otras muchas cosas, la conducta eficaz: una actuación controlada por ti tal y como tú previamente has decidido.

También tiene mucho que ver con la paz interna. Nos referimos al sosiego mental, a la paz interior o como queramos llamarle. De forma más técnica se le llama BIS: Bienestar Individual Subjetivo, y de forma,  digamos más popular,  nos solemos referir a ella como felicidad.
Bastan estas dos cosas mencionadas para poner de relieve la importancia de la claridad mental.

La claridad mental de Rousseau le llevó a distinguir en el Emilio,  de forma nítida,  entre el amor de sí mismo y el amor propio. Entendía que ambos eran dos pasiones muy diferentes debido a su naturaleza y a sus efectos. El amor a sí mismo lo entendía como un sentimiento natural propio de todo animal, y que nos lleva a velar por nuestra propia conservación. El amor propio se origina socialmente y hay que entenderlo como un sentimiento ficticio que lleva a cada persona a "hacer más caso de sí mismo que de cualquier otro".
El amor de sí mismo es bueno y útil y nos lleva a buscar que nuestras necesidades estén satisfechas.

¿Si tan importante es para nosotros actuar en función de  nuestros propios intereses y satisfacer nuestras propias necesidades,  porque nos dejamos llevar con frecuencia por circunstancias ajenas a los mismos y actuamos en función de cómo le interesa a nuestro interlocutor y a sus intereses, contrarios en muchos casos a los nuestros?

El amor propio,  creado fundamentalmente a través de la comparación social, y cuya génesis está en la basura mental que acumulamos, ya no sólo nos lleva a preferirnos a los otros, sino también a exigir que los otros nos prefieran a nosotros. Obviamente esto último es imposible y nos lleva a la ruptura de cualquier paz mental duradera. 

¿Si la paz interna es tan importante para nosotros, por qué dejamos que nos la roben multitud de acontecimientos que tiene lugar en nuestro día a día?

 Estos acontecimientos pueden ser algunos de cierta entidad o importancia y los más, totalmente nimios. En cualquier caso también habría que recordar que nada de lo que te robe la paz interna es más importante que la paz misma.

“Envejecer es como escalar una montaña; mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, y la vista más amplia y serena”.




miércoles, 28 de agosto de 2019

LOS RELATOS SOBRE LOS PENSIONISTAS









LOS RELATOS SOBRE LOS PENSIONISTAS








Sobre el tema “Pensiones” el número de relatos que nos cuentan es realmente asombroso: El relato de la insostenibilidad, el relato de la necesidad de ajustes, el relato de la inviabilidad de las mismas… Hasta algunos lo intentan con el relato de que "vivimos muchos años", que hay que morirse antes, generando entre los pensionistas incertidumbre e incluso culpabilidad.

Leer: MAYORES 5: MORIR SIN QUE NADIE EMPUJE
Lo que necesitan los mayores es tranquilidad. Lo más contrario a la tranquilidad es generar incertidumbre. Esta incertidumbre ayuda a “empujar”.

“Los cartujos no hablan. Su regla es el silencio. Solo cuando se cruzan por el claustro encapuchados hasta las cejas, con las manos metidas en la manga contraria del hábito se les está permitido saludarse con estas palabras mirándose de soslayo. Uno dice: “Hermano, morir tenemos”. Otro contesta: “Ya lo sabemos”. Manuel Vicent
Tal vez acabarán añadiendo: “Hermano, morir tenemos, pero ¡sin que nadie empuje!

El concepto de la psicología de “indefensión aprendida” y el concepto de la sociología de “Anticipación social de la muerte” nos ayudan a entender el “empuje”
Leer: LOS MAYORES 2. LA PESADILLA DE LAS PENSIONES


Ya sabemos que el poder de los relatos no está en si son mera ficción o reales. Está en que alguien le otorgue poder, creyendo en ellos. El artículo que adjunto como el último relato a día de hoy va en esta línea.
Los políticos y algunos periodistas están convencidos de que los ciudadanos no han desarrollado la independencia intelectual y emocional que les permita poner en cuestión lo que dicen y verificarlo. En consecuencia, recurren con profusión al relato ficticio, no real para explicarnos las cosas.




EL APOCALIPSIS DE LAS PENSIONES

Con las pensiones se fue paulatinamente aumentando el alarmismo hasta llegar en lo que estamos ahora: en la moda de las VERSIONES APOCALIPTICAS.

Una nueva versión del Apocalipsis de san Juan (20, 1-7) ya no diría aquello de
“Vi un ángel que descendía del cielo, trayendo la llave del abismo y una gran cadena en su mano. Tomó al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo o Satanás y le encadenó por mil años. Le arrojó al abismo y cerró, y encima de él puso un sello, para que no extraviase más a las naciones hasta terminados los mil años, después de los cuales será soltado por poco tiempo”.

La versión moderna sería algo así:

Vi a los poderosos, ordenando de forma estricta a los políticos,  que aplicasen las nuevas leyes que les entregaban. Se centraron en los pensionistas, especialmente en los baby boomers, y les arrebató las pensiones que estos habían sudado durante largos años, ¡Más de 40 años en muchos casos! Las redujo a la expresión mínima, rompiendo la seguridad jurídica y saltándose el derecho adquirido a través de sus costosas cotizaciones y privatizó las pensiones futuras de sus hijos y nietos, para que ellos, los poderosos pudieran reinar sin restricciones durante mil años.

Llegamos así de nuevo al viejo orden que la Ilustración logró romper y en el cual el nacimiento determinaba el puesto de los hombres y las mujeres en la sociedad. Ahora ya no se trata de que el concepto de “movilidad social” (el ascensor social) esté averiado. Se trata de extinguirlo definitivamente. (¿Durante mil años?)

¿Qué fue de la transformación solidaria del mundo con la que la generación de los boby boomers construyeron el estado del bienestar, lo mejor que el hombre se ha dado a sí mismo?

¿En dónde quedó la solidaridad que une a los iguales frente a quienes los tratan como desiguales?

¿Hasta dónde el nuevo dragón vestido de neoliberalismo seguirá aniquilando todo lo bueno que como sociedad teníamos?

"Por un lado, el imperium, que es el mundo de la soberanía de los Estados por cuyo conducto ejerce el poder sobre la población. Por otro, el dominium, que es el mundo de la propiedad. Según Schmitt, el sueño de los liberales es que la propiedad debiera ser absoluta (dominium), incluso eclipsando la soberanía (imperium). Pero para Schmitt, esta visión del mundo es inaceptable porque el hecho de que el mundo del dominium tenga un poder de veto sobre el mundo del imperium desacredita a la democracia y la soberanía". Quinn Slobodian, historiador



EL ÚLTIMO RELATO (28-08-2019)
Los nuevos jubilados cobran un 30% más que los actuales pensionistas


Se me ocurre dar mi opinión a vuelapluma y escribo:

Nada es gratis, tampoco las pensiones. El que ahora cobra más es que antes pagó más. ¿Hay alguien que no entienda esta lógica?
Y si antes, cuando él pagaba no decíamos nada, ahora que le toca cobrar en correspondencias y en justicia, ¿qué hacemos?  ¿Le decimos que con lo que él contaba cobrar y en base a como planificó su jubilación no vale?
Algunos de los comentarios sobre los pensionistas nos hacen tomar conciencia de en qué tipo de sociedad actual nos movemos. ¡Para temblar!


Antonio Garrigues Walker, nada sospechoso de ser un antisistema, y avalado por la vida y los muchos años que tiene como persona sensata y con altas dosis de sabiduría, nos dice en su último libro titulado ‘Manual para vivir en las era de la incertidumbre’ lo siguiente:
“Vuelve con fuerza ese dictum que afirma que hay que salvar el capitalismo de los capitalistas. Cabe decir lo mismo del liberalismo político. Nuestro sistema no es la caricatura que de ella hacen los tiburones financieros para justificar interesadamente sus desmanes”.
Por otro lado, muchas personas explican con fuerza, en los diversos medios aunque no lo expliciten de forma tan clara, que hay que salvar a la izquierda de los socialistas, ya que no son la caricatura que de ella quieren hacer los socialistas de discurso socialdemócrata pero de prácticas neoliberales.


¿Quién se ocupará de los pensionistas?






lunes, 29 de julio de 2019

DECÁLOGO DE AUTOGESTIÓN 5




El cómo satisfagas tus NECESIDADES 
SIDIDA marca el   CAMINO  que te llevará a la CIMA

https://www.facebook.com/JulioIglesiasRo/videos/452197862257656/
Vídeo: Decálogo de Auto Gestión:
https://www.facebook.com/JulioIglesiasRo/videos/452197862257656/

El video que te invito a ver,  habla de un modelo de necesidades emocionales que vengo exponiendo desde hace muchos años. En él explicamos cómo satisfacer, de forma equilibrada, las necesidades SIDIDA que mencionamos en la píldora anterior, la cual titulamos 'UNA VIDA BIEN VIVIDA REQUIERE SER PRESIDIDA'



En mi opinión, el trabajo si no existiera habría que inventarlo. A través de él,  no solo ganamos un salario que nos debería permitir vivir dignamente y construir nuestro proyecto vital, sino que, además,  obtenemos una serie de ingredientes que solamente el trabajo puede proporcionarnos y que  no encontramos en ninguna de las demás facetas de nuestra vida.
Antes de que estuviera tan generalizada la dramática precariedad laboral actual, cada día un mayor número de personas eran conscientes de que hay emociones, sentimientos y sensaciones de bienestar,  que proporcionan una calidad de vida superior a la que pueda proporcionar la mera acumulación salarial, siempre, lógicamente, que esta sea lo suficientemente digna.
Eran muchas las personas que no admitían aquel concepto del trabajo como castigo bíblico y  encerrado en la frase “Ganarás el pan con el sudor de tu frente”, y  que aspiraban a lograr un trabajo que permitiese su realización personal y el crecimiento personal y profesional. En definitiva, cumplir aquella máxima atribuida a  Confucio:

“Busca el trabajo que te guste y no trabajarás ni un solo día”





Se suponía que las necesidades básicas o primarias estaban satisfechas:
 (ver Pirámide de Maslow: (https://es.wikipedia.org/wiki/Pir%C3%A1mide_de_Maslow ) y ya íbamos más allá: hablábamos de necesidades emocionales y  en  algunas empresas ya manejaban el “salario emocional”.(Hoy, 29-07-2019 a las 19.30 escribí “salario emocional” en google y me aparecieron  Aproximadamente 7.760.000 resultados.



Este modelo SIDIDA, nos va a permitir dar respuestas a las siguientes preguntas: 
¿Qué te mueve en la vida?
¿Por qué haces lo que haces?
¿Cúal es la fuente de tú energía?

Nos permitirá aclarar que nos novemos en función de nuestras necesidades. Sentimos carencia de algo (necesidad) y esto genera en nosotros impulsos, motivos (motivación) para ponernos en acción y satisfacerla.

Ser consciente y saber identificar qué es lo que nos  motiva, y conocer y analizar las variables que inician la conducta, es muy interesante por múltiples motivos.

El comportamiento de las personas depende de las necesidades que éstas tienen.


Trabajamos para satisfacer necesidades. Cuanta mayor intensidad tenga la necesidad, y cuanto más relevante sea esta para el individuo, mayor será la intensidad con la que trabaje. Una persona está satisfecha con su trabajo en la medida en que éste contribuya a satisfacer sus necesidades.



Una vez satisfechas las necesidades primarias, básicas o de supervivencia, se complica el tema de la motivación. Sigue teniendo su peso el dinero, pero este, por si sólo se queda corto a la hora de ponderar el ratio emocional. Puedes ganar mucho dinero y vivir amargado.

Por eso es de gran importancia otras cosas para producir satisfacción. Un contenido de trabajo que nos permita poner en juego nuestra iniciativa, autonomía, creatividad, responsabilidad, aprendizaje y auto desarrollo, etc., es, sin duda, una gran fuente de motivación.
Lo propio del ser humano es demostrar su valía y competencia para de ese modo fortalecer su auto estima. Esto lo logra teniendo éxito en aquellas actividades que realiza.

¡Atención al optimismo de pandereta!
Todo esto es válido, según nos enseñó Maslow, siempre y cuando las necesidades básicas o primarias estén satisfechas. No caigamos en el optimismo de pandereta lo cual no quiere decir pasar al ámbito del pesimismo y adoptar el papel de víctima.
Ratio Emocional





Fomentemos el OPTIMISMO FUNCIONAL y la PROACTIVIDAD.




Una teoría de la motivación que no considere las necesidades emocionales de las personas, es una teoría que no puede explicar el comportamiento humano. El salario monetario debe ir acompañado de un salario emocional digno que le permita a la persona la búsqueda de la satisfacción emocional e intelectual.
Repetimos de nuevo,  con la idea de marcar su importancia: Cada día un mayor número de personas son conscientes de que hay emociones, sentimientos y sensaciones de bienestar que proporcionan una calidad de vida superior a la que pueda proporcionar la mera acumulación salarial, siempre, lógicamente, que esta sea lo suficientemente digna.

Personas que aspiran a cumplir aquella máxima de Confucio: 

“Busca el trabajo que te guste y no trabajarás ni un solo día”

De lo expuesto anteriormente podemos concluir que sólo somos racionales en apariencia. Somo de una racionalidad muy limitada. En la vida real, ya sea en nuestra faceta social, familiar o laboral actuamos influenciados por un conjunto de emociones que marcan y determinan nuestra conducta. El tinglado social lo tenemos montado sobre las emociones y no sobre la racionalidad.
"Somos una gota de razón en un mar de emociones" William James
No siempre somos conscientes de su influencia. Normalmente estas emociones trabajan a bajo nivel, de forma que no somos conscientes de que estamos actuando bajo una de ellas. A veces su volumen es tan alto y su influencia tan notoria que nos llevan hasta el punto de trastornarnos completamente nuestra conducta racional.
Todas las personas tenemos necesidades emocionales. Un entorno de trabajo que facilite la satisfacción de las mismas contribuirá a una mejora del auto concepto, de la salud emocional y al desarrollo de la inteligencia emocional.


Si tenemos en cuenta que esta última justifica el 80% del éxito laboral, qué duda cabe que estamos en el buen camino y que un buen programa de motivación debería tener en cuenta estas necesidades emocionales.





Un entorno de trabajo motivante ha de tener en cuenta y facilitar la satisfacción de las necesidades emocionales SIDIDA




sábado, 27 de julio de 2019





TRILERÍAS POLÍTICAS








Las trilerías políticas a las que nos someten a los ciudadanos los políticos en general, (los de derechas, los de izquierdas, los de centro, los de arriba, los de abajo y los de en medio) nos obligan a protegernos en espacios preservados en los cuales minimizar el daño que nos producen.

Aunque hablamos de políticos en general, de momento no comulgamos con la idea de que “todos los políticos son iguales”, aunque es verdad, a mi juicio, que cada día se parecen más los unos a los otros.

Una característica, común a todos ellos, es la expresiva "vende motos" Ejemplos recientes de “vende motos”,   podría ser la derecha española y la izquierda griega representada por Alexis Tsipras. No descarto que, dentro de un tiempo, pudiéramos poner como ejemplos paradigmáticos de lo mismo, de “vende motos”, a la izquierda española y a la derecha griega que acaban de ganar las elecciones. 

Estos espacios podemos crearlos a base de un gin-tonic tras otro, o pasando olímpicamente de estos trileros refugiándonos en la ignorancia o en la política de oídos sordos a todo aquello que venga del mundo político. 

"De hecho, nadie en la terraza seguía el debate con un mínimo interés y mucho menos ninguno parecía dispuesto a cambiar uno de aquellos discursos por una gamba" Manuel Vicent en su columna de hoy en El Pais.

¡La autenticidad al poder!

Llegará un momento que aquella población que no acabe alelada (“que no se entera de lo que ocurre o de lo que se dice por distracción, falta de viveza o falta de inteligencia”) y que será la que ejerce el derecho al voto (acabará siendo un auténtico eufemismo), el partido que “barrerá” en las elecciones, será aquel que mayor número de políticos tenga que se guíen por la autenticidad. El eslogan de más arrase, que triunfe con contundencia,  y que los ciudadanos verificarán que se cumpla en la práctica, podría ser el siguiente: 

Dejamos de vender motos: ¡somos auténticos!



¿De verdad nos merecemos estos políticos?


Lo contemplado en la última semana  dio como resultado unos ciudadanos aturdidos,  contemplando  el no hacer de nuestros políticos, los cuales  se limitan a cobrar su generoso sueldo y prebendas, sin previamente conseguir ningún resultado válido.  Suponemos que  no buscaban el resultado de  aturdirnos, ¿o sí?

La mayoría de ciudadanos esperaban como resultado de la negociación la formación de un gobierno. El espectáculo contemplado fue esperpéntico.
La cosa empezó pareciendo  que Pablo Iglesias y Pedro Sánchez han razonado sobre sus deseos contradictorios y han valorado los pros y los contras, los placeres y los dolores que les proporcionaban a cada uno de ellos: 
Parece que los deseos de Pedro Sánchez de formar un gobierno al que no pertenezca Pablo Iglesias, está a punto de cumplirse. Claro que, para ello, Pablo Iglesias tuvo que renunciar a su deseo de formar parte de ese mismo gobierno.
La pregunta que alguien tendría que hacerle a Pedro Sánchez sería la siguiente:

¿Le compensará el placer de seguir en la Moncloa de todos los dolores que le esperan?


"Una vez más ese castillo que los socialistas habían levantado en la arena fue derribado por la obscena ambición de Podemos con la quijada de asno. Una vez más el odio como desplante, como desafío, como venganza".Manuel Vicent



El ansia de seguir en la Moncloa le llevó a adoptar un estilo de negociación, llamémosle Bulldog: agresivo y dominante, confundiendo la negociación con el combate, entendiendo que lo más importantes es ganar y obtenerlo todo del otro aunque este se sienta como perdedor (falta de equidad), no cambiando la posición inicial y si lo hace solicitando a cambio algo de forma inmediata, utilizando elementos tales como la extorsión, las amenazas, los ultimátum, etc...
Ante este estilo solo cabe no dejarse impresionar, no caer en sus trampas agresivas y, sobre todo, no perder de vista lo principal que es el objetivo de la negociación.
Me dio la impresión que Pablo Iglesias olvidó el objetivo explícito de la negociación, y tal vez frustrado por no poder acceder él mismo al gobierno, se tomó la revancha.
Lo que sí parecía claro es que los tres pilares de la negociación (empatía, equidad y confianza) brillaban por su ausencia.


Pura representación


Hasta hace muy poco, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias abordaban el tema de la investidura como adversarios, cada uno con el objetivo de vencer al otro y exigiendo concesiones como condición necesaria para seguir manteniendo la negociación. 
Entre ellos era predominante y explícitamente declarada la desconfianza mostrándose, ambos, unas veces agresivos, otras inflexibles y manteniendo su posición por encima de todo y recurriendo, incluso a la amenaza.
En síntesis, buscaban satisfacer su “ego” saliendo vencedores, no ambos, sino uno sobre el otro, es decir alguien tenía que perder. 
Con estos ingredientes ya todos nos podemos imaginar el resultado final.
En un momento dado, de repente, parece que ha habido un cambio de actitud en ambos y ya no se muestran adversarios y declaran tener el objetivo de llegar a un acuerdo.

¿Puede darse un cambio real de actitud de forma tan rápida?

Aparentemente cuidan la relación, se hacen concesiones para mantenerla tratando de ser conciliadores y cambiando su posición con cierta facilidad.
Insisten en el acuerdo y aparcaron la lucha de egos.
Todo es pura apariencia, teatrillo…
Los tres ingredientes claves en una negociación que merezca tal nombre son empatía, equidad y confianza. Ninguno de los tres se da en estas circunstancias.
Decimos en los cursos sobre técnicas de negociación que se puede saber si esta fue buena si se da lo siguiente:
Se ha llegado a generar un valor añadido, es decir, las dos partes obtienen más de lo que esperaban inicialmente.
La negociación ha transcurrido en un ambiente de cooperación sin grandes tensiones.
Después de la negociación las dos partes no sólo no han deteriorado la relación, sino que la han mejorado, enriquecido.
Ha sido una buena experiencia y las dos partes salen con una predisposición a volver a negociar de nuevo en un futuro.
Se ha terminado con compromisos (“declaraciones escritas acerca de lo que harán o no las partes”), bien planificados, lógicos y operativos.
Todos tienen la percepción de que ninguna parte se ha aprovechado de la otra.
 Los negociadores del Psoe y de Podemos nos ofrecieron  una perfecta antítesis de una buena negociación.



Desafío
¿Por qué nuestros políticos de izquierdas no logran superar la mutua inquina y desprecio?

“Bajo el sonido reverberante de la luz del mediodía, esta agitada armonía la vulneraba el odio repulsivo que desprendían los líderes de los partidos con sus palabras”“Los españoles no nos odiamos tanto ni somos tan irresponsables en las empresas, en el trabajo, en la familia como nuestros políticos”. 
Manuel Vicent, El País,  28-07-2019

 No piensan, no confían, no actúan: pero sí cobran


Un gobierno despótico, según Aristóteles, tiene tres principales fines: lograr que los ciudadanos no piensen, conseguir que unos desconfíen de los otros, e impedir que puedan actuar. Hay que suponer que Aristóteles le otorgaba a los tiranos estas tres facultades: pensar, confiar y actuar.

¿Qué opinaría de nuestros políticos actuales al darse cuenta que son ellos los que no piensan mucho, desconfían entre sí hasta un grado que raya la patología y, por último,  los podemos definir a través de un oxímoron diciendo que se mueven en la inacción? 
¿Qué nombre aplicaría Aristóteles a tal estado de cosas?

Hoy, ya no es posible ejercer de tirano en estado puro (”que abusa del poder político y gobierna de manera totalitaria, sin limitaciones legales y, normalmente, actuando de forma corrupta y cruel”). Sí es cierto,  que se siguen utilizando, en abundancia,  determinados ingredientes del mismo: por ejemplo, el actuar de forma corrupta. También existe la crueldad, entendida como la incapacidad de muchos políticos de sentir compasión  ante el sufrimiento ajeno que originan muchas de las leyes que ellos aprueban, y que generan, como consecuencia,  que muchos ciudadanos tengan que pagar muy caro el placer de respirar. Un político,  que no encuentra sentido a la política, aún cuando ésta le permitiría, al final,  darse cuenta que no ha venido en vano y que gracias a él una persona, un colectivo, una nación,  pudo respirar con más tranquilidad, no merece llamarse político: es un simple mercenario.


Hay que dar la razón a lo que nos dice Schopenhauer en el El mundo’ libro cuarto,  que dedica a la ética:

“en general, el comportamiento de los hombres unos con otros manifiesta injusticia, una inequidad extrema, dureza y hasta crueldad: lo contrario es la excepción”

Schopenhauer  nos invita a la reflexión personal para librarnos  de la envidia, la ambición, la malicia, el egoísmo y el recelo. Dicha reflexión nos haría “darnos cuenta” de que disponemos de una poderosa fuerza, cual es,  la capacidad de compadecerse del sufrimiento ajeno. 

Consideraba  a la compasión, no tan solo como una facultad ética, sino además cognoscitiva y a través de la cual creamos con los demás un fuerte vínculo que elimina todo egoísmo.

Que no tengamos que leer nunca algo como lo que sigue:



El PSOE oculta la tasa Google en su programa de gobierno tras postular a Calviño al FMI


“Dichas advertencias también habrían llegado a los oídos del Gobierno español, incluyendo una amenaza directa de Donald Trump de vetar el nombramiento del Calviño como directora gerente del FMI si el Gobierno no cesa su insistencia en el tributo digital”.


¡Desolador! para la mayoría de la población.

¡Son las prioridades, amigo!
El PSOE prioriza la promoción de su ministra por encima de los impuestos y todo lo que depende de ellos: pensiones, mejoras sociales, etc.

Júbilo para los que se aseguran una poltrona