lunes, 24 de octubre de 2016

LA COMUNICACIÓN:  

CONVENCER para VENCER CON los OTROS

                                       

 

                   
  

“Más que ganar la discusión y derrotar al otro, sería mejor encontrar una forma de comunicarnos que nos llevara a ganar a ambos”


LA IMPORTANCIA DE LA COMUNICACIÓN


Las encuestas ponen de manifiesto que cuando se le pregunta a la gente por las cosas que más desea, suelen mencionar la felicidad, la salud, prosperidad, buenas relaciones, amigos, etc.
Cuando en los seminarios  que habitualmente imparto, pido a los asistentes que hagan una lista de las características, habilidades o competencias que ellos creen que son necesarias para ejercer su tarea laboral con éxito, suelen mencionar la capacidad de aprender en el trabajo, conocimientos técnicos del puesto, capacidad de escuchar y comunicarse, capacidad de dar respuestas creativas ante los contratiempos y obstáculos, capacidad de controlarse a sí mismo, motivación para el trabajo y para conseguir objetivos y sentirse orgulloso de los logros obtenidos, capacidad para trabajar en equipo, habilidades para negociar disputas, etc.

 Sean cuales sean las aspiraciones y las metas y objetivos que pretendamos conseguir en la vida, nos  será imprescindible la  comunicación. Somos seres sociales y como tales interaccionamos con  los otros utilizando, sobre todo,  la comunicación.


Nadie duda de  la importancia que esta  tiene en nuestra vida, tanto desde el punto de vista individual como social.
Detrás de la comunicación están cuestiones tan relevantes en la vida de cada uno como las siguientes: El bienestar psicológico, salud física y mental, problemas de alcoholismo, depresión, descontento matrimonial, divorcios, productividad laboral, etc.
“Sólo el, entre todos los animales, posee el don de la comunicación verbal y a través de la calidad de su lenguaje es como expresa mejor su propia individualidad, su propia esencia. Cuando es incapaz de expresar claramente lo que quiere decir, por nerviosismo, timidez, o nebulosos procesos mentales, su personalidad queda bloqueada, oscurecida o incomprendida”.Andrew Carnegie

  El modo en que nos comunicamos con nosotros mismos (INTRACOMUNICACIÓN), junto con el modo en que nos comunicamos con los demás (INTERCOMUNICACIÓN), determinan, en mucha parte,  la calidad de nuestra vida.


COMUNICACIÓN INTRAPERSONAL

No sólo podemos influir en los otros a través de la comunicación. También podemos influir en nosotros mismos, creando en nosotros un estado positivo adecuado que nos haga más eficaces en nuestro comportamiento y eliminando los estados negativos que dificultan dar una conducta adecuada ante un acontecimiento determinado. Esto lo podemos lograr a través de la INTRACOMUNICACIÓN.
Entendemos por tal el diálogo interior que se produce en las personas. Comunicación que uno tiene consigo mismo, también  llamada auto comunicación o diálogo interno o “autocharla”: lo que nos decidimos y oímos mentalmente.
Detrás de la conducta de todo ser humano (aquello que decimos o hacemos) hay siempre unos sentimientos. Detrás de estos sentimientos está la INTRACOMUNICACIÓN. Hay una relación tan estrecha entre los elementos de la secuencia,  que ya William James (psicólogo americano), sostenía que, a través de los movimientos corporales podíamos controlar nuestras emociones:
“No lloramos porque estamos tristes; estamos tristes porque lloramos”. 
 A través de la intracomunicación, podemos cambiar nuestros sentimientos y en consecuencia nuestro comportamiento.
La comunicación intrapersonal tiene una clara incidencia en la comunicación interpersonal. Si vas a hablar con tu jefe o tu colaborador, y vas pensando (hablando contigo mismo) cosas negativas de él, cuando lo abordes, por muy amable y empático que quieras ser, el otro notará que no hay congruencia entre tu lenguaje verbal y el lenguaje no verbal. No lo convencerás.

La comunicación intrapersonal determina la calidad y eficacia de los otros niveles de comunicación.

La comunicación con los demás, empieza por la comunicación con uno mismo.

COMUNICACIÓN INTERPERSONAL

Aquella en la que predomina el intercambio de mensajes “cara a cara”, ya sea compañero - compañero, jefe -colaborador, alumno - profesor, amigo - amigo, padre - hijo, etc. Tiene por tanto distintos y variados contenidos.
La comunicación interpersonal, que  siempre es intencional, es una herramienta que te permitirá construir, a tu alrededor,  un ambiente comunicativo que te facilite la consecución de tus objetivos.
Vivimos en un sistema social. Nadie por sí mismo es capaz de lograr objetivos importantes. Necesitamos de los demás para hacerlo. Somos interdependientes: yo dependo de ti y tú dependes de mí. Podemos decir que la interacción es la meta de la comunicación. 
Gracias a la comunicación podemos prever el comportamiento de los demás:

La comunicación cumple muchas funciones. Una de ellas es la función de control, que podemos anunciarla así:

En función del grado y tipo de comunicación que tengas con alguien, puedes prever,  anticipadamente, el tipo de respuesta que te dará a una demanda que tú le hagas.

  




sábado, 15 de octubre de 2016


El PSOE y la CONGRUENCIA en el DECIR



No hablamos sólo con la boca. El cuerpo también habla, y lo hace con sus gestos, posturas, expresiones, etc., diciendo más que las palabras que emitimos. El lenguaje no verbal “habla más alto” y  da más información que el lenguaje verbal.
Nos impacta, positivamente,  nuestro interlocutor cuando apreciamos que tanto lo que dice (lenguaje verbal)  como el cómo lo dice (lenguaje no verbal) van en sintonía, es decir, expresan lo mismo. Nos impacta, negativamente,  nuestro interlocutor cuando apreciamos que no hay congruencia entre lenguaje verbal y no verbal.

Cuando es así, pasamos de las palabras y nos quedamos con lo que expresa de forma no verbal. Lo que "dice" el cuerpo es más sincero que lo que dicen las palabras. 


Y lo hacemos porque los humanos podemos elegir las palabras que queremos o no queremos decir, podemos manipular al otro con ellas,  pero, no podemos controlar,  de igual forma,  muchos de los gestos y expresiones que el cuerpo emite, no podemos manipular al otro con el lenguaje no verbal. Cuando apreciamos en alguien un gesto no natural, ensayado, lo detectamos enseguida. Todos diferenciamos claramente una sonrisa auténtica,  de una sonrisa artificial de azafata de TV5. Dicho de otra forma, somos más sinceros con lo que expresamos no verbalmente que con lo que decimos verbalmente. Perdonamos en nuestro interlocutor cualquier fallo por falta de preparación o competencia, pero, no perdonamos nada de aquello que nos suene a artificialidad.

Grabar a muchos de los portavoces del PSOE que salen estos días  por la TV, constituye todo un fondo de  fuentes de documentación  y  recursos,  para los que nos dedicamos a dar cursos y conferencias sobre comunicación, y ponerlos como ejemplo de la influencia del lenguaje no verbal.

Cuando antes salían diciendo “No es No”, y ahora tienen que salir diciendo “No es Sí” (no lo dicen de forma tan explícita pero,  en todo lo que dicen y, sobre todo, lo que callan,  implícitamente nos lo están diciendo), es muy difícil mantener la congruencia en el decir, por mucho que se haya ensayado y practicado. Al final su cuerpo les delata.

Con lo fácil que resulta dar libertad de voto a los diputados para que cada cual votase según su propia conciencia. Ya no sólo eso: permitir a nuestros representantes que ejerzan la democracia (¡menuda ironía!) en su esencia: un voto libre, secreto. 

¡Cuántos sapos hay que tragarse diariamente para mantenerse a flote y no caer en desgracia en un partido político! 

¿Qué compensaciones puede tener la política aún a costa de tener que  tragarse tanto  batracio? 

El dilema que creó el PSOE con sus formas de actuar, en estos momentos está adquiriendo la categoría máxima de los dilemas: se está convirtiendo en un dilema hamletiano: ser o no ser. Hay que recordarle a la déspota y autoritaria Gestora,  influida por barones y baronesas que: 

 “Las razones de la exigencia moral no apelan, pues, a la supervivencia del grupo, ni siquiera a la de la especie, sino al valor interno de los seres que no tienen precio sino dignidad” [1]

¿Cómo se puede obligar a alguien  a votar en contra de sus convicciones robándole, ya no su libertad y dignidad, sino su misma  alma? 

Alguno lo trata de intelectualizar y justificar recurriendo a Max Weber  y manipulando y enfrentando los conceptos de Ética de la responsabilidad y Ética de la convicción.

(...) "Una acción libre no es simplemente una acción impredicible porque ignoramos las causas por las que va a producirse, que puede ser el azar o la casualidad. Una acción libre es la que se produce por las razones que el sujeto tiene para actuar"[2]


El “circo” que nos está ofreciendo la política española ( políticos, medios de comunicación, debates preparados con una  intención previa, sabuesos de la anécdota con la intención de distraer y desviar la atención de lo que realmente importa,” mercenarios de la confusión” que hacen que muchos se queden mirando el dedo cuando alguien señala la luna), todo ello  lo podemos encuadrar dentro de la  tragedia griega, no me refiero a la Grecia actual, sino al  género teatral originario de la Antigua Grecia.  Reaparece Dioniso, dios de la vendimia, del vino, de la embriaguez, del éxtasis. Pero, también, el Dios de todas  las contradicciones que existen en el mundo. Se impone la verdad de Sileno. 

Claro que para sacarle dramatismo a la cosa, ¡qué sí lo tiene!, podemos recurrir a Nietzsche el cual nos recomienda no tomar partido: “Al contrario, una dosis de curiosidad, como la que despierta una planta extraña, junto a una resistencia irónica, me parecería una posición incomparablemente más inteligente”



BIBLIOGRAFÍA:

 [1]CORTINA, Adela, Neuroética y neuropolítica: sugerencias para la educación moral. Madrid, Tecnos, 2011, p.235.
[2]Ibid., p.181.

viernes, 14 de octubre de 2016


LA CADENA PSA como fuente de nuestros RECURSOS 2


Primero pensamos, después sentimos algo como resultado de ese pensamiento, y después actuamos sobre la base de ese sentimiento.


Herramienta  práctica:

A partir de lo dicho anteriormente en “La Cadena PSA como fuente de nuestros recursos 1”, exponemos, a continuación,  una herramienta que si la utilizamos a la hora de abordar un problema o dificultad, nos llevará a un abordaje del mismo con un estado de ánimo que nos potencie y nos facilite el encontrar la solución.  
Para familiarizarte en su uso te pedimos que realices el siguiente ejercicio:

1. Piensa en algo que, en estos momentos, represente un problema para ti.
Responde por escrito, escribiendo cada respuesta antes de pasar a la siguiente, a estas cuestiones:

1.     ¿Qué es lo que va mal?
2.      ¿Por qué tengo este problema?
3.     ¿Cuánto tiempo hace que lo tengo?
4.     ¿En qué aspectos me está limitando?
5.     ¿Qué es lo que me está impidiendo hacer lo que quería lograr?
6.     ¿Quién tiene la culpa de que yo tenga este problema?
7.     ¿Cuándo fue la ocasión en la que lo experimenté con mayor intensidad?

Reflexiona un momento y anota tus propios sentimientos.



2. A continuación, pensando de nuevo en el problema o dificultad anterior,
responde por escrito, escribiendo cada respuesta antes de pasar a la siguiente, es estas cuestiones:


1.     ¿Qué es lo que quiero lograr?
2.     ¿Cuándo deseo tenerlo?
3.     ¿Cómo sabré que lo he conseguido?
4.     Cuando lo haya conseguido, ¿qué otras cosas mejorarán en mi vida?
5.     ¿De qué recursos dispongo para ayudarme a conseguirlo?
6.     ¿Cuál es la mejor manera de utilizar los recursos que tengo?
7.     ¿Qué voy a empezar a hacer ahora para conseguir conseguir lo que quiero?


 Reflexiona un momento y anota tus propios sentimientos.


Como observamos, hay una diferencia importante en plantearse los temas de una forma u otra. El primer tipo de preguntas nos lleva a vernos en un pozo sin encontrar la salida, generando un estodo de ánimo de culpabilización que nos debilita o imposibilita que actuemos. El segundo tipo de preguntas nos lleva a un estado de ánimo de proactividad, potenciándonos en las acciones que realicemos. De ahí la importancia que tiene el formularlos  de forma adecuada. Ante un mismo problema, en función del enfoque que le demos, cambia nuestra actitud y nuestros sentimientos, cambia nuestro estado de ánimo para abordarlo. . El que se consiga o no un objetivo, depende de cómo nos lo planteemos. Por todo ello es muy importante hacer un buen planteamiento situándonos en un MARCO DE META (el segundo tipo de preguntas) y no en un marco de CULPABILIZACION (el primer tipo de preguntas). 

Nuestro cerebro no es capaz de reconocer la diferencia entre lo real y lo que nos imaginamos vívidamente. Las vías neuronales que empleamos cuando imaginamos algo, son las mismas que empleamos en la realidad. Piensa  intensamente en un limón, en que lo comes. ¿Se te hace agua en la boca, igual que si lo comiese?
Es importante imaginarse el resultado que deseamos y no el que no deseamos. Es importante conseguir mentalmente lo que se quiere (imaginarlo) antes de poder conseguirlo materialmente.
Los Psicólogos deportivos recurren a métodos de visualización. ¿Por qué?; porque los pensamientos visualizados son absorbidos por nuestro cerebro y este emite el mensaje con total claridad. Los musculatura, y todos los actos, reaccionan adecuadamente ante las instrucciones precisas que ha ordenado la visualización.
¿Conoce a alguien que haya triunfado en algo? Pregúntele cuantas veces “soñó” con el triunfo y se imaginó la situación antes de lograrlo.

No se puede conseguir nada en lo material sin haberlo conseguido antes en lo mental.

 “La mente domina la materia”, nos dice la filosofía oriental.
Una forma inteligente y eficaz de abordar nuestras metas u objetivos, es fomentar en nosotros pensamientos, ideas y sentimientos conforme a aquellas acciones que nos conviene llevar a la práctica, y nunca fomentar pensamientos, ideas o sentimientos conformes a las acciones que es necesario evitar. Al que constantemente piensa que le duele la cabeza, acaba doliéndole. Otra cuestión relacionada con esto es la autoestima (confianza en mí mismo, firme convicción de que somos competentes para lograr los objetivos que nos marquemos). Detrás del éxito o el fracaso está siempre la autoestima. ¿Por qué? Porque la forma que tenemos de pensar, sentir y actuar, la forma en que reaccionamos ante las distintas situaciones, depende mucho de lo que pensemos que somos y de cómo nos sentimos. Por eso la autoestima es tan importante.

Cualquier transformación que emprendamos empieza, y probablemente acaba, en un cambio de nuestra forma de pensar.



                                                                                  







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jueves, 13 de octubre de 2016



La CADENA PSA como fuente de nuestros RECURSOS 1


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 Regla práctica:

Actúa sobre los sentimientos para cambiar los comportamientos. 

¿Cómo actuar en el Sentimiento? 


 Primero pensamos. En función del tipo de pensamientos que tengamos, generamos unos estados de ánimo que nos van a facilitar mucho una actuación eficaz o, por lo contrario, nos la van a dificultar o incluso impedir actuar eficazmente.

Un ejemplo sencillo nos ayudará a entender esto.

Muchas personas sienten verdadero  pánico a hablar en público. Otras abordan la tarea con un poco de tensión, pero, perfectamente controlable.

El pánico que sienten, el cual le impide hablar en público de manera eficaz, se debe, en mucha parte, a los pensamientos (auto charla) que está teniendo momentos antes de empezar a hablar:
 “Voy hacer el ridículo”; “Me va quedar la mente en blanco”
Los segundos, sin duda tienen un diálogo interno totalmente diferente:
 “Preparé a fondo  la charla y me va a salir bien”;  “Le va a ser muy útil a todos”; “Lo que les voy a exponer es tan importante que debería conocerlo todo el mundo”.

La importancia de lo que pensamos

La intracomunicación, llamada también auto charla, es el diálogo interno que continuamente sostenemos con nosotros mismos.
Lo que pensamos sobre algo está unido a la comunicación interna (¿qué fue primero, el huevo o la gallina?; ¿puede haber pensamiento sin lenguaje?). Pensamientos e intracomunicación, constituyen nuestras representaciones mentales sobre la realidad. Esto, a su vez, genera una serie de respuestas fisiológicas (tensión, relajación, bioquímica, etc.), que nos conducen a un estado determinado, y es este estado el que genera una conducta determinada, ya sea esta verbal, lo que decimos, ya sea física, lo que hacemos. Dicho estado puede ser positivo (confianza, seguridad, alegría, entusiasmo...), o negativo (confusión, angustia, miedo, frustración..)

 Aquí, lo importante, es darse cuenta de que nuestra conducta, es el resultado del estado en el que nos encontremos.


 No son los hechos, (realidad), lo que nos mueve en una u otra dirección, sino que es la codificación, idea o valoración que hacemos de esos hechos lo que nos impacta emocionalmente. Lo que nos duele no es que nos pisen el callo, sino la intención con la que nosotros creemos que lo hacen. Nuestra conducta es el resultado del estado en que nos encontramos. La clave está en representarnos las cosas de manera que nos situemos en un estado de plenitud que potencie nuestra conducta, no que la límite. Podemos cambiar nuestro estado a través de nuestra intracomunicación, de lo que nos decimos a nosotros mismos. 





SOBRE MÍ

Si has leído la primera entrada de este blog,-"Comienzo hoy este blog"- y si has entrado en la dirección de la web que aparece al final (http://www.neuroforma.es/),  te habrás percatado que es la misma entrada que aparece allí en Inicio de Neuroforma.
Me pareció relevante comenzar así este nuevo blog, dado que va a ser una continuación del otro, pero, con algunas diferencias esenciales. Las circunstancias cambian, y con ellas nosotros, y es debido a esto que  no se ajusta exactamente, lo que escribía en el año 2011, a lo que ahora pretendo.

Ya es un tópico aquello de que es necesario reinventarse. Entiéndase en este caso,  no como “cambiar la forma de ser”,  sino en el sentido de “cambiar la forma de estar en el mundo”. Con respecto al inicio de 2011, ha cambiado sustancialmente mi forma de estar en el mundo. Es por ello, que me vi en la obligación de aportar este nuevo post – Sobre mí-, para aclarar algunas cuestiones,  que faciliten a los lectores del mismo  entender lo que escribiré aquí y saber qué es lo que pueden esperar encontrar en este blog. 

Hay tres  cosas que me acompañaron,  y lo siguen haciendo, de forma estable en mi trayectoria vital: el entusiasmo, la motivación y el optimismo funcional.  Lo que ha cambiado actualmente es mi motivación. 
Di multitud de cursos sobre motivación en los más diversos foros. En el Master de Gestión de Empresas de Automoción de la Universidad de Vigo, mientras existió, fui profesor del módulo “La motivación de los Recursos Humanos". La profundización en el conocimiento y en la teoría de la motivación,  contribuyeron en mí, sin duda, a incorporarla desde un punto de vista práctico en mi vida. 
Lo que trato de  explicar aquí, es lo que me motiva a iniciar hoy este blog.
Si en la primera de las entradas, mi presentación giraba en torno a una metáfora, en esta va a girar en torno a una parábola. Es la “parábola de los tres albañiles”, que con diferentes títulos y contenidos ha sido contada infinidad de veces en cursos de management.
 “Un turista que visita una ciudad, observa a tres albañiles que trabajan con gran ahínco en una obra. El turista pregunta a uno de ellos: “¿Qué está haciendo?”, y este le mira con cierta incredulidad y responde: “Me estoy ganando el sustento”. Luego se acerca al segundo albañil y le hace la misma pregunta. Este, de forma rápida y con cierto énfasis, le responde: “Soy el mejor albañil de toda la ciudad”. De nuevo el turista hace la misma pregunta al tercer albañil y este, después de pensar un poco, le responde: “Estoy ayudando a construir una gran catedral…”
  
Vista la motivación desde lo que me gusta llamar “Visión de helicóptero”, desde muy arriba, con perspectiva, podemos decir que hay dos tipos de personas con respecto a la misma: un tipo,  cuya motivación básica es ir por la vida escapando de lo que no les gusta -evitadores del fracaso- y, un segundo tipo,  cuya motivación básica es ir caminando hacia lo que le gusta - buscadores del éxito-. Siempre me ha movido esta última.
Un poco más abajo de esta forma de verla, pero seguimos arriba, podemos hablar de tres tipos de motivación: extrínseca, intrínseca y trascendente. En la parábola de los albañiles quedan muy bien reflejadas las tres.
En mis comienzos, predominó en mí la motivación extrínseca: la necesidad de ganarse los garbanzos. Años después, predominó la intrínseca, hasta tal punto que declaré muchas veces que llevaba 20 años sin trabajar, siendo mi jornada habitual muchos días de 12 horas. Conseguí aquello que se atribuye a Confucio: 
"Encuentra un trabajo que te guste, y no volverás a trabajar ni un sólo día de tu vida".

Actualmente, mi motivación básica es la trascendente:Hacer mi pequeña aportación al desarrollo personal y profesional de las personas y a crear una sociedad más justa.   

Sigo, por supuesto, disfrutando con la intrínseca, pero lo que me mueve a iniciar este blog es, sobre todo,  la trascendente, entendida aquí como ayuda altruista, haciendo  mi pequeña aportación al desarrollo personal y profesional de las personas y a crear una sociedad más justa. En definitiva: me gusta lo que hago porque beneficia a mucha gente. 

 A la persona movida por esta motivación, ya no le van las "milongas"; se encuentra libre de muchos condicionamientos sociales absurdos que llevan a renunciar a la individualidad y convertirse en hombre masa, indiferenciado. 

La motivación trascendente lleva a la persona a ser ella misma y expresarse desde un alto índice de autenticidad - correlación entre lo que se piensa, siente y dice-. Se pronuncia  con respuestas propias, no estereotipadas, buscando su encuadre no dentro de lo “políticamente correcto”,  sino expresando lo que realmente siente y piensa y buscando, como objetivo,  la  madurez intelectual, la cual se refleja, sobre todo, en saber separar el grano de la paja, lo importante de lo que no lo es, la anécdota de los contenidos. Podíamos simplificarlo recurriendo al clásico: "El sabio habla cuando tiene algo que decir, el necio cuando tiene que decir algo". Procuraré por todos los medios acercarme a esta declaración que hoy hago. 

 Esto es lo que los lectores podrán esperar de mí.

Abordaré y clasificaré todas las entradas en cuatro grandes temas, -(colecciones según google +):










lunes, 10 de octubre de 2016



GESTIÓN DE LOS ESTADOS DE ÁNIMO





¿Qué son?
“El estado de ánimo es un estado psicológico, un conjunto de sensaciones auto percibidas que determinan nuestro bienestar psicológico, la eficacia de nuestros comportamientos y la calidad de nuestras relaciones interpersonales; sus causas son de naturaleza biopsicológica y fácilmente manejables por el propio individuo que lo percibe”.
Esto es lo que dice Antonio Andrés Pueyo en el prólogo que escribe en la obra de Robert E. Thayer “El origen de los estados de ánimo cotidianos”
Los estados de ánimo:
- No son misteriosos ni desconocidos
- Tienen una base bioquímica
- Tienen algo que ver con lo que nos sucede
- Provienen de estados generales de arousal corporal
- Son una sensación de fondo que persiste en el tiempo
- Normalmente apenas los percibimos, aunque a veces son intensos
- En general, son de menor intensidad que las emociones y de mayor duración que las mismas.
- No se relacionan con una causa concreta, identificable.
- Los inferimos en los demás a través de su conducta, la postura y de otros rasgos físicos: tono de voz, lentitud de respuestas, hundimiento de hombros,etc.
Aunque solemos tener la  impresión de que los estados de ánimo son aleatorios, que aparecen y desaparecen por causas que no somos capaces de explicar,  y que son fruto del  puro azar, lo cierto es que las investigaciones han llegado a la conclusión de que una serie de variables o factores que propician  unos u otros estados de ánimo. 

Esos factores  que están detrás de los estados de ánimo, nosotros los podemos controlar. 


Su importancia
           

Todos percibimos y nos damos cuenta de cómo se encuentran en el día a día las personas con las que convivimos y nos relacionamos. Todos somos conscientes que como ese "encontrarse" determina en mucha medida sus comportamientos y actuación y como esto influye en la convivencia y en las relaciones.
“Determinan nuestro bienestar psicológico, la eficacia de nuestros comportamientos y la calidad de nuestras relaciones interpersonales", nos dice Antonio Andrés Pueyo. 
El BIS: Bienestar Individual Subjetivo, lo que popularmente llamamos felicidad, tiene mucho que ver con nuestros Estados de ánimo.


Cuando generamos un estado de ánimo positivo, este potencia nuestra actuación haciéndonos mucho más eficaces; y viceversa, nuestra actuación no es eficaz cuando generamos o nos generan estados de ánimo negativos, los cuales debilitan nuestros comportamientos. 

En general, nuestra vida no tiene tanto que ver con lo que nos pasa como con como respondemos a lo que nos pasa. La forma en que respondemos está directamente relacionada con nuestro estado de ánimo.


Una regla práctica derivada de lo anterior es la siguiente: Actúa sobre los sentimientos para cambiar los comportamientos.


¿Cómo actuar en el Sentimiento? Ver: La cadena PSA como fuente de nuestros recursos. 





BIBLIOGRAFIA



THAYER, Robert E., El origen de los estados de ánimo cotidianos, Paidós, Barcelona, 1998








domingo, 9 de octubre de 2016

COMIENZO hoy este BLOG



COMIENZO 1

Comienzo hoy este blog. Lo hago desde el entusiasmo, el cual me acompaña muy a menudo en mi vida. ¿Cómo se puede vivir y emprender proyectos sin entusiasmo?
Me voy a presentar a través de una metáfora que me inspiró con frecuencia  y me ayudó a dar sentido a mi quehacer cotidiano: me considero un “agricultor de ideas”.

Llevo años dedicando mi actividad laboral a la formación,  a la consultoría y al coaching.
Mis actividades extra laborales son múltiples,  aunque mis preferencias se inclinan por la naturaleza y por la lectura. Disfruto haciendo senderismo,   especialmente en las montañas de nuestra Galicia rural. En la naturaleza busco y disfruto con muchas cosas, pero,  sobre todo, busco el silencio, la falta de ruidos. En la lectura busco conocimientos y deleite  intelectual.

Cuando me encuentro en el rural, observo la preocupación por la naturaleza que tienen las personas que viven allí. Comparten esta preocupación con los filósofos presocráticos. Pero  sobre todo, me maravilla,  como los agricultores  combinan, con maestría,  los cuatros elementos de los  presocráticos: tierra, agua, aire y fuego,  para crear productos tangibles, prácticos y comestibles.

Nosotros disfrutamos combinando ideas, teorías y conocimientos hasta crear con ellos herramientas prácticas que ayudan a conseguir resultados tangibles a las personas y a las empresas con las que trabajamos


Para las personas que viven en el rural, su materia prima es la tierra. Con tierra, con mucho trabajo, con algo de capital y algo de conocimiento, según se ve en el gráfico, consiguen tomates, patatas, etc., Para muchas de las personas que  no vivimos de la agricultura,  nuestra materia prima son los conocimientos. Para algunas es el capital y para otras es el trabajo.
Los agricultores creen más en la “transpiración” que en la inspiración. En consecuencia con esta creencia abonan y riegan con gran esfuerzo sus tierras para obtener los  frutos adecuados.
Nosotros, aún sabiendo que las ideas surgen a veces sin previo aviso, por inspiración, también creemos en la “transpiración”. Estamos convencidos de que requieren  previamente un cerebro bien abonado y regado de experiencias, conocimientos y sabiduría.
                                                                                                                  
Es por ello que dedicamos mucho de nuestro tiempo a actualizar conocimientos, en mejorar nuestra cualificación profesional, en formarnos para poder ofrecer soluciones a través de productos mentales que llevan a conseguir valores tangibles.

Todo esto lo conseguimos consiguiendo estar entusiasmados. Y conseguimos estar entusiasmados por que nos gusta lo que hacemos. Disfrutamos con  lo que hacemos y creemos en ello. Esta es la base de los resultados que obtenemos. La creencia es más poderosa que el cálculo de probabilidades.



 Para conseguir resultados tangibles partimos de dos ideas que, en principio, pueden parecer contradictorias: 

  1. “Nada más práctico que una buena teoría”
  2. "Las teorías no sirven de mucho si no nos ayudan a mejorar nuestra práctica cotidiana”