miércoles, 10 de julio de 2019

LOS DILEMAS DE PEDRO SÁNCHEZ Y PABLO IGLESIAS




Los dilemas  de  
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias






Cuando aún Pedro Sánchez era Secretario General de PSOE por primera vez;  cuando aún no era Rajoy de nuevo Presidente del Gobierno; y cuando aún el PSOE estaba ante muchos dilemas, pero todavía no, ante  el peor de todos ellos, que es en el que se encuentraba en  aquellos  momentos: ante el dilema hamletiano de ser o no ser, publiqué en este mismo blog el post “El error de Pedro Sánchez” https://neuroforma.blogspot.com/2016/12/el-regreso-de-pedro-sanchez-el-valor.html


¿Cometerá de nuevo Pedro Sánchez el mismo error?



Las mayoría de explicaciones que se están dando sobre la falta de entendimiento entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, no tienen nada de singulares, es decir, de propias y personales de cada una de las personas que las emiten. Se aglutinan en conjuntos de ideas huecas, enlatadas y estandarizadas , que los fieles de unos y otros repiten de forma  estereotipada y coincidentes con las fuentes de origen.

Para Schopenhauer (padre del pesimismo aunque no lo traigo aquí a colación por esto, aunque también estaría bien traído) seguidor y admirador de   Kant,  el conocimiento de auténtico valor no es el basado en el conocimiento abstracto y la argumentación razonada, sino el conocimiento intuitivo, aquel que surge de nuestra percepción personal  y se concretiza en  una  visión singular de cada uno de nosotros.

¿Tienen Pedro Sánchez y Pablo Iglesias su propio conocimiento intuitivo y su propia visión singular de la situación?


“El pensar tiene solo relación directa con el intuir, pero el intuir la tiene con el ser en sí de lo intuido”  nos dice Arthur Schopenhauer en su obra más importante: “EL mundo como voluntad y representación”,  más concretamente en el Libro I: Teoría del conocimiento.

Podemos inferir que las razones dadas  por la mayoría de personas que argumentan en las redes sociales y en los periódicos digitales, no son fruto y resultado de su propio y personal pensar, contradiciendo a Descartes:  

“Cogito, ergo sum” (“Pienso, luego existo”). René Descartes


Para Kant el conocimiento se construye a través de diversas facultades, siendo la primera la sensibilidad, entendida esta como la facultad  de captar datos sensoriales y registrar intuiciones.

Es importante tener en cuenta que la sensibilidad funciona y compone representaciones,  adaptándolas a una estructura  espaciotemporal,  sin la cual no puede funcionar ya que es anterior a ella (Kant le llama forma puras a priori de la sensibilidad) No podemos imaginar ningún suceso sin recurrir al espacio y al tiempo.
A partir del conocimiento a priori deberíamos ser capaces de anticipar lo que sucederá a posteriori.

¿Funcionan correctamente las vías sensoriales de Pedro Sánchez y de  Pablo Iglesias?


¿Manejaron ambos los  “a priori” adecuadamente?



La segunda facultad con la que construimos el conocimiento,  según Kant, es el entendimiento, entendido este (valga la redundancia) como el dar sentido a las sensaciones a través de la aplicación de conceptos a las intuiciones registradas. De esta forma los conceptos son formas a priori del entendimiento, anteriores y previos a la experiencia vivida.  A los conceptos a priori Kant le llama “categorías” y,   a partir de los juicios de la lógica aristotélica,  formuló doce tipos de juicio lógico   con las cuales transformar las sensaciones de la sensibilidad en percepciones. Los distribuyó en cuatro grupos: cantidad, cualidad, relación y modalidad.   
Así, por ejemplo, si nos referimos al primer grupo, la cantidad, estableció tres tipos: Universal, particular y singular.
Universal: “Todos los votos son útiles”. Particular: Algunos votos son útiles”. Singular: “Este voto es útil”

¿Manejan  Pedro y Pablo los juicios lógicos oportunos?



El superrealista Schopenhauer, (lo que experimentamos es lo que hay, y lo que hay es lo que debemos observar) redujo los doce  kantianos  a uno solo que él llamó,  transformando la causalidad de Kant,   “principio de razón suficiente”: nada es sin una razón por la que es, es decir, todo lo que existe tiene una razón que explica su existencia.



¿Es consciente Pedro Sánchez de las razones de lo que está en juego?
¿Puede aglutinar esas razones en un sistema coherente y articulado?
¿Es ese sistema  coherente y  articulado con lo que prometió a sus votantes en las elecciones y con lo que se recoge en su programa electoral?

¿Es consciente Pablo Iglesias de lo que le rodea?



Habría que recordar a Pedro Sánchez y a Pablo Iglesias una cuestión importante sobre   Kant, que podría darle mucho juego en lo que les ocupa en estos momentos:

En su  desarrollo de la ética, superó el relativismo: la verdad es independiente de los sujetos que se encargan de pensarla y existen principios obligatorios para todos.





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