martes, 13 de diciembre de 2016


EL REGRESO DE PEDRO SÁNCHEZ:

 EL VALOR DE LA PREDICCIÓN






Explicar las cosas, una vez que ya han sucedido, es relativamente fácil. Para ejemplo,  los diagnósticos de la mayoría de los economistas: explican muy bien lo que sucedió, pero, no aciertan, ni una, en sus predicciones de lo que va a pasar.

El artículo que sigue a continuación, El Error de Pedro Sánchez, lo  publiqué hace ya tiempo, cuando aún Pedro Sánchez era Secretario General de PSOE; cuando aún no era Rajoy de nuevo Presidente del Gobierno, y cuando aún el PSOE, estaba ante muchos dilemas, pero todavía no, ante  el peor de todos ellos, que es en el que se encuentra en estos momentos: ante el dilema hamletiano de ser o no ser.

EL ERROR DE PEDRO SANCHEZ


El neurólogo e investigador Antonio R. Damasio sostiene, en su libro titulado “El error de Descartes”, una serie de argumentos,  para demostrar que dicho error, de Descartes,  consistió en establecer una separación radical entre cuerpo y mente, entre razón y emoción.


Damasio deshace la dicotomía establecida entre razón y emoción y sostiene que la racionalidad proviene de las emociones y estas últimas de las sensaciones corporales (“la huella semántica”)

Un ex colaborador, Antoine Bechara,  nos dice que “cualquier decisión que carezca del elemento emocional, podría implicar consecuencias negativas”.


Hoy la neurociencia nos anuncia   que tomamos decisiones emocionales y que, después de tomarlas,  las racionalizamos.






El error de Pedro Sánchez, hay que ubicarlo en su  primer intento de investidura cuando, dejándose llevar exclusivamente por sus conocimientos contextuales,  y por la racionalidad al uso, hizo caso a los barones y demás medios mediáticos e ignoró olímpicamente a Podemos, aliándose con Ciudadanos, sabiendo, como sabía, que estos eran incompatibles con los de Podemos. 






Su error consistió en ignorar sus sensaciones corporales que sin duda le transmitían una mala impresión, e integrar estas en su decisión lo cual le llevaría a tomar otra muy distinta. 



Es posible que haya adoptado este último esquema siendo el mismo el que le lleve a mantenerse firme y coherente con lo que dijo de no apoyar un gobierno de PP. También es posible que este mismo esquema de toma de decisiones le lleve a deshacerse de los barones (son ellos muy responsables y causantes de la pérdida de credibilidad del PSOE y de los correspondientes votos)


Si resiste las presiones internas y externas comienza su camino hacia un liderazgo consistente, y si no lo defenestran, con su liderazgo el PSOE empezará la senda de ganarse la confianza de muchas personas. 

Claro que no hay que perder de vista,  que esto de la credibilidad y confianza es como la pasta de dientes: sale fácilmente del tubo, pero es muy difícil meterla de nuevo.

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