sábado, 28 de julio de 2018





EL PODER DEL DINERO






“Habrá un periodo en el que solo los más ricos podrán pagar los nuevos fármacos contra el cáncer” Antoni Ribas

La ciencia, de la que decimos que no genera verdades absolutas, sino “verdades provisionales”,  no cree en los dogmas,  pero,  si cree en el dinero. Esta última creencia, cuya consecuencia directa es la mercantilización de la misma, genera unos efectos perversos y dañinos de gran alcance.


El saber positivo y objetivo que de ella salía, se está convirtiendo en sospechoso  de no buscar  ya, ni de ofrecer, una imagen objetiva del mundo y la realidad tal  y como esta es.

La ciencia ya no genera un saber neutro y desinteresado. Su fin ya no es buscar la descripción objetiva de lo que ocurre, sino manipular en función de  los intereses económicos que la promueven.

Lyotard, en su obra ‘La condición postmoderna’, se pregunta: 

¿quién decide lo que es saber, y quién sabe lo que conviene decidir?


El saber canalizado a la obtención de plusvalía,  genera efectos como el  que se señala en el artículo que adjunto:
Leer:
 “Habrá un periodo en el que solo los más ricos podrán pagar los nuevos fármacos contra el cáncer”


El saber se mercantiliza al mismo tiempo que se privatiza. Se cambian las reglas de juego de la ciencia, en el sentido de que el saber ya no es apreciado en sí mismo; ya no es distribuido públicamente de tal forma que todos podamos tener acceso  al mismo; solamente se investiga aquello que prometa generar rentabilidad.

 Desde un enfoque propio de un optimista funcional (contrario al optimismo de pandereta) creo que  los nuevos eslóganes    que ya están  en buena medida implantados  son,   y serán  cada vez más,  los  siguientes:

“EL saber para quién pueda pagarlo”


“Los avances que proporcione la ciencia para quienes puedan comprarlos”



1 comentario:

  1. Lamentablemente y aún a riego de ser tachado de agorero y pesimista, no puedo menos que estar de acuerdo con la visión y máximas aquí expuestas con respecto al futuro de la ciencia. Que lejos se hallan tan egoístas propósitos con el fin del sueño y maxima aspiracion de aquellos pioneros que con sus hermeticos trabajos de alquimia iniciaron y pusieron la primera piedra en el templo de la ciencia y la investigación, Pioneros alquimistas cuya mayor gloria y premio a sus investigaciones era precisamente la trasmutación de su propio espíritu transformándose el mismo en una persona libre de avaricia y mezquinda, y mejor persona

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