El cómo satisfagas tus NECESIDADES
SIDIDA marca el CAMINO que te llevará a la CIMA
El vídeo que te invito a ver, habla de un modelo de necesidades emocionales que vengo exponiendo desde hace muchos años. En él explicamos cómo satisfacer, de forma equilibrada, las necesidades SIDIDA que mencionamos en la píldora anterior, la cual titulamos 'UNA VIDA BIEN VIVIDA REQUIERE SER PRESIDIDA'
Figura 1: Elaboración propia
En mi opinión, el trabajo si no existiera habría que inventarlo. A través de él, no solo ganamos un salario que nos debería permitir vivir dignamente y construir nuestro proyecto vital, sino que, además, obtenemos una serie de ingredientes que solamente el trabajo puede proporcionarnos y que no encontramos en ninguna de las demás facetas de nuestra vida.
Antes de que estuviera tan generalizada la dramática precariedad laboral actual, cada día un mayor número de personas eran conscientes de que hay emociones, sentimientos y sensaciones de bienestar, que proporcionan una calidad de vida superior a la que pueda proporcionar la mera acumulación salarial, siempre, lógicamente, que esta sea lo suficientemente digna.
Eran muchas las personas que no admitían aquel concepto del trabajo como castigo bíblico y encerrado en la frase “Ganarás el pan con el sudor de tu frente”, y que aspiraban a lograr un trabajo que permitiese su realización personal y el crecimiento personal y profesional. En definitiva, cumplir aquella máxima atribuida a Confucio:
“Busca el trabajo que te guste y no trabajarás ni un solo día”
Se suponía que las necesidades básicas o primarias estaban satisfechas: (ver Pirámide de Maslow: (https://es.wikipedia.org/wiki/Pir%C3%A1mide_de_Maslow ) y ya íbamos más allá: hablábamos de necesidades emocionales y en algunas empresas ya manejaban el “salario emocional”.(Hoy, 29-07-2019 a las 19.30 escribí “salario emocional” en google y me aparecieron Aproximadamente 7.760.000 resultados.Figura 2: Elaboración propia
Figura 3: Elaboración propia
Este modelo SIDIDA, nos va a permitir dar respuestas a las siguientes preguntas:
¿Qué te mueve en la vida?
¿Por qué haces lo que haces?
¿Cúal es la fuente de tú energía?
Nos permitirá aclarar que nos novemos en función de nuestras necesidades. Sentimos carencia de algo (necesidad) y esto genera en nosotros impulsos, motivos (motivación) para ponernos en acción y satisfacerla.
Ser consciente y saber identificar qué es lo que nos motiva, y conocer y analizar las variables que inician la conducta, es muy interesante por múltiples motivos.
El comportamiento de las personas depende,
sobre todo, de las necesidades que éstas tienen.
Trabajamos para satisfacer necesidades. Cuanta mayor intensidad tenga la necesidad, y cuanto más relevante sea esta para el individuo, mayor será la intensidad con la que trabaje. Una persona está satisfecha con su trabajo en la medida en que éste contribuya a satisfacer sus necesidades.
Una vez satisfechas las necesidades primarias, básicas o de supervivencia, se complica el tema de la motivación. Sigue teniendo su peso el dinero, pero este, por si sólo se queda corto a la hora de ponderar el ratio emocional. Puedes ganar mucho dinero y vivir amargado.
Figura 4: Elaboración propia
Por eso es de gran importancia otras cosas para producir satisfacción. Un contenido de trabajo que nos permita poner en juego nuestra iniciativa, autonomía, creatividad, responsabilidad, aprendizaje y auto desarrollo, etc., es, sin duda, una gran fuente de motivación.
Lo propio del ser humano es demostrar su valía y competencia para de ese modo fortalecer su auto estima. Esto lo logra teniendo éxito en aquellas actividades que realiza.
Figura 5: Elaboración propia
¡Atención al optimismo de pandereta!Todo esto es válido, según nos enseñó Maslow, siempre y cuando las necesidades básicas o primarias estén satisfechas. No caigamos en el optimismo de pandereta lo cual no quiere decir pasar al ámbito del pesimismo y adoptar el papel de víctima.
 |
Ratio Emocional
Figura 6: Elaboración propia |
Fomentemos el OPTIMISMO FUNCIONAL y la PROACTIVIDAD.
Una teoría de la motivación que no considere las necesidades emocionales de las personas, es una teoría que no puede explicar el comportamiento humano. El salario monetario debe ir acompañado de un salario emocional digno que le permita a la persona la búsqueda de la satisfacción emocional e intelectual.
Repetimos de nuevo, con la idea de marcar su importancia: Cada día un mayor número de personas son conscientes de que hay emociones, sentimientos y sensaciones de bienestar que proporcionan una calidad de vida superior a la que pueda proporcionar la mera acumulación salarial, siempre, lógicamente, que esta sea lo suficientemente digna.
Figura 7: Elaboración propia
Personas que aspiran a cumplir aquella máxima de Confucio:
“Busca el trabajo que te guste y no trabajarás ni un solo día”
De lo expuesto anteriormente podemos concluir que sólo somos racionales en apariencia. Somos de una racionalidad muy limitada. En la vida real, ya sea en nuestra faceta social, familiar o laboral actuamos influenciados por un conjunto de emociones que marcan y determinan nuestra conducta. El tinglado social lo tenemos montado sobre las emociones y no sobre la racionalidad."Somos una gota de razón en un mar de emociones" William James
No siempre somos conscientes de su influencia. Normalmente estas emociones trabajan a bajo nivel, de forma que no somos conscientes de que estamos actuando bajo una de ellas. A veces su volumen es tan alto y su influencia tan notoria que nos llevan hasta el punto de trastornarnos completamente nuestra conducta racional.
Figura 8: Elaboración propia
Todas las personas tenemos necesidades emocionales. Un entorno de trabajo que facilite la satisfacción de las mismas contribuirá a una mejora del auto concepto, de la salud emocional y al desarrollo de la inteligencia emocional.
Figura 9: Elaboración propia
Si tenemos en cuenta que esta última justifica el 80% del éxito laboral, qué duda cabe que estamos en el buen camino y que un buen programa de motivación debería tener en cuenta estas necesidades emocionales.
Figura 10: Elaboración propia
Un entorno de trabajo motivante ha de tener en cuenta y facilitar la satisfacción de las necesidades emocionales SIDIDA
.................................................................................................................................................................
https://elpais.com/opinion/2025-05-04/la-gran-sangria-de-san-isidro.html
MANUEL VICENT
COLUMNA
La gran sangría
de San Isidro
Si el diestro mata el toro de la primera estocada, los
estómagos más duros se sentirán aliviados y le concederán la oreja, pero lo más
probable es que pinche en hueso una y otra vez en medio de vómitos que
finalizan con el descabello
Dentro de unos días se iniciará en Madrid la
feria de San Isidro con 24 corridas en las que se van a
sacrificar unos 150 toros. Bien o mal contados se realizarán en ella aproximadamente
unos 500 puyazos y con cada uno el vástago de acero de la garrocha desde lo
alto de un jamelgo parapetado detrás de un colchón penetrará en la carne del
animal. Es suficiente con uno para que la sangre le llegue hasta la pezuña.
Este tercio de varas, llamado también de castigo, será aplaudido o denostado
por el público según sea la pericia o el ensañamiento del picador. Pese a su
evidente brutalidad antiestética el aficionado suele valorar este lance como
fundamental de la corrida porque sirve para comprobar la bravura del
morlaco. A esta carnicería seguirá la suerte de
banderillas adornadas con los colores de la bandera nacional y rematadas con un
arpón que contribuirá a hacer un estofado en el morrillo de cada toro, que en
ese momento ya habrá perdido la orgullosa estampa que traía de la dehesa para
ser humillado y convertido en una albóndiga sanguinolenta. Después de realizar
su faena con la muleta, valorada según gustos o tragaderas, el matador
comenzará a meterle por la paletilla la espada que algunas veces asomará por la
tripa y otras entrará a degüello directamente. Si el diestro mata el toro de la
primera estocada los estómagos más duros se sentirán aliviados y le concederán
la oreja, pero lo más probable es que pinche en hueso una y otra vez en medio
de vómitos que finalizan con el descabello. Hasta el año 1927 la lidia del toro
solía realizarse mientras en la arena agonizaban con las tripas al aire dos o
tres caballos corneados. ¿Quién soportaría hoy semejante espectáculo? Sucede
que el aficionado asume como natural esta tortura en
público de un animal. De hecho, ni siquiera la ve y si la ve la cambia con
gusto por una verónica o pase de pecho. Ahora, con las corridas en plena
decadencia una derecha más o menos castiza ha incorporado esta
sangría a su ideología. Lo que faltaba.