Toda empresa que aspire a ser competitiva y logre de esta forma mantenerse
en el mercado, se ocupa, de forma permanente, de mejoras de productividad,
calidad y rentabilidad. Su preocupación por mantener los procesos y tecnología
en el grado máximo de eficiencia, tiene que ir acompañada, necesariamente, de
su interés por los aspectos sociales que se dan en la misma. Los procesos y
tecnologías, por si solos no consiguen la necesaria cohesión de los equipos que
la forman. De ello se deriva la importancia del MANAGEMENT SOCIAL.
El Management Social se ocupa del Clima Organizacional y son personas clave
en el mismo, los mandos y demás personas que gestionan y desarrollan equipos.
Su gestión es fundamental para que todos los miembros del equipo alcancen la
máxima calidad y productividad en el trabajo y garantiza la cohesión del
equipo, una de las causas directas de la obtención de que los buenos resultados
se mantengan en el tiempo. Saber gestionar los detalles del día a día que se
dan en nuestros equipos, es una competencia que debe tener todo mando y
manager. La no gestión, o la mala gestión de los mismos, son las causantes del
mal clima laboral y de todas las distorsiones que esto genera. El Management
Social también se ocupa de la gestión del Panorama Sindical de las empresas,
las cuales quieren que se ocupen de la gestión diaria los managers, ya que
impacta en los resultados de las mismas. El hecho sindical es un elemento que
siempre ha de tomarse en cuenta.
Un problema social requiere el mismo
tratamiento quecualquier otro problema de calidad o de seguridad
YO VISCERAL: yo y solo yo, me traen
sin cuidado los demás
Yo-Tú: RACIONAL:
Entendiendo el contexto
Hace 2 millones de años Homo Habilis se dedicaba a cazar. Actualmente Homo sapiens, aparecido hace 50.000 años, se dedica a pensar.
Homo sapiens -hombre sabio, capaz de conocer- se desarrolló y evolucionó por la era agrícola y la industrial, utilizando, como factores productivos o recursos para producir los bienes y servicios que consumía y disfrutaba, la tierra, el capital, el trabajo y el conocimiento, en distintas cantidades e intensidades, en función de cada una de las eras según se ve en el gráfico que aparece más abajo. Así, en la era agrícola, la tierra y el trabajo eran los factores prioritarios y más utilizados ; el capital y el conocimiento quedaban relegados a un segundo plano. Es yo y tú, pero yo en primer lugar y tú después. Cada vez que nuestro
comportamiento (nuestro actuar en el día a día es primero yo y luego tú estamos
generando revancha. El haberme puesto en primer lugar genera revancha. Hay que
poner el foco en el comportamiento, en la economía relacional, en el
comportamiento relacional de unos con los otros en positivo, que está basado en
el nosotros. Se hace necesario distinguir entre el inocente que opta y el
ingenuo que coge lo primeo que le ofrecen sabiendo que la ingenuidad se paga
cara.
Nos hemos rodeado de personas fieles que nos dicen que sí a todo, nos adulan
el ego, pero que con ellas no vamos a ninguna parte
Todos nos empeñamos en en tener razón
La sensibilidad se basa en dos aptitudes:
1.OBSERVACIÓN: Salir de nosotros mismos al entorno, a ver que
observamos, que pasa fuera de nosotros.
2.ESCUCHA:Incorporar algo de eso que hemos observado, a lo nuestro.
TENER EN CUENTA
QUE LA SENSIBELERÍA ES PONERSE EN EL CENTRO DE UNIVERSO PARA QUE SE OCUPEN DE MÍ.
Todos nos
empeñamos en tener razón en lo que decimos y hacemos. Esto a nadie le importa:
lo importante es la percepción, el cómo nos perciben.
¿Dónde está la
solución al panorama actual?
¿Cómo minimizar los riesgos a los que nos aboca este tóxico contexto?
Siendo plenamente conscientes, que las decisiones que tomamos y ejecutamos, condicionan, para bien o para mal, nuestra vida.
¿Qué método sigues tú?
En este caso concreto del voto, lo más práctico es utilizar la CABEZA-RAZÓN en mayor medida que el CORAZÓN-EMOCIÓN.
Te invito a leer y ver los videos siguientes: pinchando en el enlace que aparece abajo:
Decálogo de AUTOGESTIÓN: Tú conduces tu vida, tú DECIDES
Ya verás, este año 2026 que empieza volverás a ser joven como aquel día en que supiste que la Guerra Civil no sucedió como la contaban los padres vencedores. Tenías 20 años cuando cayeron en tus manos dos libros de la editorial Ruedo Ibérico, La guerra civil española, de Hugh Thomas y El laberinto español, de Gerald Brenan. Estaban prohibidos. Un librero amigo los sacó del fondo de la trastienda y te los entregó envueltos en papel de periódico con un gesto misterioso de complicidad. Los leíste con una avidez morbosa como quien se bebía un extraño licor que al mismo tiempo que te turbaba te abría los ojos. Desde aquel momento empezaste a querer saberlo todo sobre aquella contienda fratricida y a partir de entonces fuiste marcado a fuego como una res con la divisa de progresista. Ya verás, este año 2026 volverás a ser joven si sigues imaginando que en Mayo del 68 estuviste en las barricadas de París. Siempre decías que habías estado allí. No importa que confundieras el deseo con la realidad. Lo cierto es que te hubiera gustado llevar una pancarta por el bulevar Saint-Michel y escribir en las paredes del teatro Odeón aquellas proclamas revolucionarias tan estéticas que al recordarlas aún te encienden el corazón: prohibido prohibir; la imaginación al poder; sed realistas, pedid lo imposible; debajo de los adoquines está el mar. Ya verás, este año 2026 volverás a ser joven si todavía te sientes orgulloso de aquella lucha establecida en el asfalto que trajo a España la libertad y la democracia contra la dictadura y a ti te llevó a la cárcel; no importa si el día en que llegó el inevitable desencanto no supiste distinguir el cabreo por verte viejo y el hecho de que tus sueños no se habían cumplido. Lo cierto es que, llegado el momento, te jugaste el tipo a los pies de los caballos de la policía aquella primavera bajo las floridas acacias. Si consideras que esto sucedió ayer mismo y puede volver a suceder mañana, seguirás siendo joven como entonces este año 2026 que empieza.
Tomar decisiones, no
siempre es fácil. Hay veces que somos incapaces de decidirnos entre las
diversas opciones que tenemos en unas circunstancias determinadas.
El árbol de decisiones nos permite ponderar los valores que corresponden a cada uno de los caminos que hemos reseñado. Para ello es necesario ponderar los valores finales comprobando que el resultado de la suma es el cien por cien.
Es necesario tener en cuenta
que no buscamos la verdad, sino la causa
y, sobre todo, el efecto producido.
La propaganda deja de
ser eficaz desde el mismo momento en que su efecto se hace visible.Tenía razón
Joseph Goebbels:
cuanto mayor es una
mentira más y mejor se admite.
La publicidad que
constantemente nos bombardea trata de crear un mundo ficticio, hipócritay falso:
Hay gente que se ha fumado la dictadura durante 40 años e ignorando que era un veneno, muchos incluso la fumaban con placer; en cambio otros lucharon por quitarse ese vicio porque sabían que con ello les iba el pellejo. Quien después de fumar muchos años deje el tabaco, pese a todo, seguirá siendo un exfumador el resto de su vida y puede que si baja la guardia un día sin darse cuenta se sorprenda con un cigarrillo en los labios y volverá a empezar una y otra vez. Franco es como el tabaco y lo malo de ello, como pasa con el franquismo, son las recaídas. Cuando uno deja definitivamente de fumar sucede que al cabo de pocos días toda la nicotina del cuerpo ha sido expulsada por la orina. El veneno ha desaparecido. El cuerpo se ha desintoxicado. Franco ha muerto. Con eso uno piensa que ha ganado. A los tres meses sin humo los capilares de los pulmones que habían sido abrasados por miles de cigarrillos comienzan a regenerarse y vuelven a captar el oxígeno. Parece como si hubiera llegado la libertad, pero el verdadero problema consiste en desenredar el hábito del circuito del cerebro. Pueden pasar años sin conseguir olvidarte de ese vicio que estaba unido a toda clase de gestos, emociones, sentimientos y estilo de vida. Un día verás que alguien fuma con fruición un cigarrillo de la marca que tú fumabas y sentirás un tirón; la batalla por vencer el tabaco es muy larga pero siempre se gana cuando sientes que la has olvidado. A la hora de celebrar el 50 aniversario de la muerte de Franco te preguntan qué hacías cuando murió dictador. Sin duda sería más positivo que se interesaran por saber cómo viviste el primer día de libertad. Aquella famosa botella de champán estaba a favor de la vida, no de la muerte. Los jóvenes deben saber cómo se las gastaba aquel hombre, pero basta con que se le nombre para que Franco vuelva a existir. Queda mucha gente en este país que jura haber dejado de fumar, pero guarda una cajetilla en la estantería al alcance de la mano.